El pleno del 30 de julio estuvo marcado por un único asunto. La aprobación del régimen de dedicación parcial del nuevo consejero de Fomento Universitario e Investigación, Jesús Romero Imbroda, tras el cese de Daniel Conesa como consejero de Hacienda. La sesión, marcada por el enfrentamiento político entre Gobierno y oposición, comenzó con un minuto de silencio por las últimas víctimas de la violencia de género y terminó con la aprobación de la propuesta del Ejecutivo, pese al rechazo de varios grupos de la oposición.
Antes de entrar en el orden del día, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, pidió guardar un minuto de silencio por las mujeres asesinadas en las últimas semanas y recordó que ya son 31 las víctimas mortales de violencia de género en España en lo que va de 2026. Tras ello, el secretario dio cuenta del cese del consejero de Hacienda, Daniel Conesa, del nombramiento de Jesús Romero Imbroda como consejero de Fomento Universitario e Investigación y de la designación de Pedro Fernández de Antón como viceconsejero de Seguridad Ciudadana.
El debate arrancó con la intervención de la diputada de CpM, Dunia Almansouri. Su grupo anunció desde el primer momento que votaría en contra. No solo por una cuestión política, sino también por el contenido del expediente.
"Aspirar a más y no a menos", reclamó la diputada, criticando que el Gobierno se apoye en la Ley de Bases de Régimen Local porque, a su juicio, eso supone alejar a Melilla de sus aspiraciones autonómicas. También sostuvo que el expediente "es bastante flojo" y aseguró que "no viene firmado por el presidente", además de echar en falta el informe de la Administración General del Estado. Por ese motivo pidió dejar el asunto sobre la mesa para revisarlo antes de continuar con la tramitación.
El PSOE mantuvo una posición muy parecida. Riduan Moh recordó que su grupo ya rechazó la modificación del Reglamento del Gobierno que permitió introducir esta figura y defendió que una consejería requiere dedicación completa.
"No entendemos qué ha cambiado". Según explicó, hasta ahora las funciones relacionadas con la universidad se desempeñaban sin una retribución adicional y, en su opinión, el Gobierno "incrementa el gasto público" sin haber explicado de forma convincente por qué ahora resulta necesario pagar ese complemento.
Por otro lado Amin Azmani, calificó todo el procedimiento como "una auténtica falta de respeto" y lamentó que no se hayan ofrecido explicaciones suficientes a la ciudadanía.
Azmani quiso dejar claro que su crítica no iba dirigida contra Jesús Romero Imbroda. Al contrario. Lo definió como "un referente en la medicina". Pero añadió que precisamente por esa responsabilidad profesional resulta difícil compaginar ambas tareas. "Gobernar Melilla no puede ser a tiempo parcial", aseguró. Y remató con otra frase que repitió varias veces durante el debate. "Los melillenses no necesitan consejeros con dos agendas".
La respuesta del Gobierno llegó de la mano de la consejera de Presidencia, Marta Fernández de Castro. Arrancó pidiendo a todos los diputados "un ejercicio de sinceridad". "Que levanten la mano todos los miembros de esta Asamblea que no hayan llamado nunca al doctor Romero Imbroda para atender a un familiar, a sí mismos o a un amigo", lanzó desde la tribuna.
Fernández de Castro defendió que la compatibilidad está recogida en la normativa y recordó que Romero Imbroda ha compaginado durante tres años su profesión como médico con su labor como diputado "y aquí nadie ha dicho absolutamente nada". Insistió además en que el Ejecutivo "no está inventando nada" y que la nueva consejería responde a una apuesta clara por la universidad, la investigación y la captación de talento.
"La universidad no es un área más", afirmó. "Es uno de los ejes estratégicos de este Gobierno". También negó que se vaya a duplicar la estructura administrativa. "No estamos duplicando nada de lo que ya existe", subrayó.
Las réplicas volvieron a elevar la tensión. Almansouri respondió que su grupo nunca había cuestionado la profesionalidad del nuevo consejero. "Nosotros simplemente hemos hecho una advertencia de legalidad", insistió.
Riduan Moh, por su parte, sostuvo que este cambio "llega prácticamente al final de la legislatura" y lanzó una pregunta al Partido Popular: "¿Qué habría dicho el PP si la situación se hubiera producido con otro partido en el Gobierno?".
Azmani acusó al Ejecutivo de adaptar la organización del Gobierno a la situación personal de uno de sus miembros y volvió a defender que quien acepta un cargo público debe adaptar su vida profesional a la responsabilidad política, y no al revés.
El encargado de cerrar el debate fue el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda. Dejó claro que el nombramiento es una decisión exclusivamente política. "Lo único que estoy haciendo es nombrar a un consejero", afirmó.
Explicó que Romero Imbroda ya llevaba toda la política universitaria como diputado delegado y que ahora necesitaba "ese plus" para poder firmar convenios y desarrollar con mayor autonomía esa área. "Será mejor para los melillenses", aseguró. En respuesta a las críticas por el incremento del gasto, aseguró que el nuevo consejero percibirá "mil y pico euros más. ¿Dónde está el dispendio aquí?".
Imbroda también recordó la sentencia del Tribunal Supremo que impide nombrar consejeros que no sean diputados y defendió la modificación del reglamento para facilitar que en el futuro puedan incorporarse profesionales cualificados. Además, justificó la reorganización del Gobierno tras la salida del anterior consejero y afirmó que "no se puede ser tan inhumano, incluso en política".
Finalmente, la propuesta de CpM para dejar el expediente sobre la mesa fue rechazada por 11 votos en contra, cinco a favor y dos abstenciones. Acto seguido, la Asamblea aprobó el régimen de dedicación parcial de la Consejería de Fomento Universitario e Investigación con 11 votos favorables, tres en contra y cuatro abstenciones.








