Somos Melilla ha exigido al Gobierno de Juan José Imbroda que acabe con el reparto discrecional de entradas de protocolo en los conciertos financiados por la Ciudad Autónoma y que revele cuántas localidades bloquea, con qué criterios y a quién las entrega. El presidente y diputado de la formación, Amín Azmani, ha reclamado entradas nominativas para evitar la reventa y ha exigido a la consejera de Cultura, Fadela Mohatar, la información solicitada hace ocho meses.
Azmani ha advertido de que las dificultades para adquirir localidades se repiten en cada espectáculo mientras una parte del aforo queda reservada para invitaciones cuyo destino no se hace público. "Cada entrada bloqueada y regalada en protocolo es una entrada que no tenemos los melillenses y que no podemos acceder a ella ni tan siquiera pagando", ha subrayado.
Somos Melilla registró hace ocho meses una solicitud de información en la que reclamaba el detalle de las invitaciones distribuidas gratuitamente en los más de 40 conciertos organizados por la Consejería de Cultura. La Ciudad Autónoma todavía no ha facilitado esos datos, según denuncia la formación.
La formación ha puesto como ejemplo el concierto de Luis Fonsi de 2025, con 612 entradas de protocolo, el 16% del aforo, valoradas en más de 12.000 euros. Azmani ha advertido de que la misma falta de información podría repetirse en el concierto de Turizo.
El dirigente ha criticado que responsables del Ejecutivo accedan a estos espectáculos con credenciales de staff, organización o invitados: "No les basta con cobrar 5.000 euros al mes para encima coger entradas protocolarias", ha censurado.
Somos Melilla propone que la Ciudad apruebe una instrucción que fije un límite del 5% del aforo para las entradas de protocolo, con excepciones autorizadas de forma expresa. Reclama además que, tras cada espectáculo, se publique en el Portal de Transparencia el número de entradas emitidas, vendidas, gratuitas y anuladas.
La formación ha precisado que esta exigencia no afecta a las entradas para menores tutelados o entidades sociales, que deben contabilizarse por separado: "Una entrada destinada a un menor tutelado no puede mezclarse con una invitación discrecional a alguien cercano al Gobierno", ha finalizado Azmani.








