Vox Melilla ha denunciado el grave deterioro del servicio de autobuses que presta la COA y ha exigido a la Ciudad Autónoma que ejerza un mayor control sobre la empresa concesionaria. El secretario y coordinador del partido, Javier Diego, ha reclamado responsabilidades ante las continuas quejas de los usuarios por retrasos, averías, cancelaciones y falta de información en las distintas líneas de autobús.
Según ha denunciado la formación, son frecuentes las incidencias que obligan a los melillenses a buscar medios alternativos para acudir a sus puestos de trabajo, a sus centros educativos o para regresar a sus domicilios, agravadas por la ausencia de vehículos de sustitución cuando un autobús queda fuera de servicio.
Para Javier Diego, "es inadmisible que un servicio esencial, financiado con dinero de todos los melillenses, deje tirados a los ciudadanos por la falta de previsión y de medios".
El partido considera preocupante que, en fines de semana y festivos, algunas líneas funcionen con un único vehículo, por lo que reclama un mínimo de dos autobuses por línea en esos días. También critica que el servicio a las playas siga sin llegar hasta Horcas Coloradas y pide una línea regular al Aeropuerto de Melilla.
Vox denuncia además el mal estado de numerosas paradas, sin marquesinas ni bancos, con el caso de la zona de Álvaro de Bazán, junto al edificio La Goleta, donde el único asiento existente sigue sin reparar. Lamenta también que los paneles electrónicos anunciados en 2024 sigan sin instalarse en la mayoría de las paradas.
La formación exige a la Ciudad Autónoma que garantice el cumplimiento del contrato con la concesionaria, con medidas como la renovación de la flota, vehículos de reserva, marquesinas y bancos, y la instalación inmediata de los paneles informativos. Pide además comprobar las condiciones laborales de los trabajadores de la COA y solicitar, si es necesario, la intervención de la Inspección de Trabajo.
"Los melillenses pagan sus impuestos para recibir un transporte público moderno, digno, accesible y fiable. La Ciudad Autónoma no puede limitarse a pagar el contrato; debe supervisar su cumplimiento y exigir responsabilidades", ha concluido Javier Diego.








