Un guardia civil destinado en la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla, que en el momento de los hechos se encontraba fuera de servicio, protagonizó una intervención decisiva al impedir la agresión a un grupo de menores y reducir al presunto responsable hasta la llegada de las fuerzas policiales.
Los hechos ocurrieron el pasado 8 de julio en la Plaza de los Poetas de Melilla, situada en las inmediaciones del Parque Lobera. Según la información facilitada, el agente fue requerido de manera urgente por varios menores que pedían ayuda mientras eran perseguidos y amenazados por un individuo que portaba un cuchillo.
Los jóvenes presentaban lesiones visibles, principalmente contusiones y erosiones en los brazos y en los hombros. Además, manifestaron que el hombre les había agredido previamente y que continuaba persiguiéndolos, lo que generó una situación de gran tensión y riesgo.
Ante la gravedad de lo ocurrido, el guardia civil se dirigió inmediatamente hacia el presunto agresor. El individuo portaba un arma blanca y mantenía una actitud muy alterada. El agente se identificó como miembro de la Guardia Civil y, en un primer momento, trató de rebajar la tensión de la situación mientras solicitaba apoyo a través del Centro Operativo de Servicios de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla.
Poco después, la situación se complicó aún más. El individuo accedió a una vivienda cercana y regresó portando un objeto contundente de grandes dimensiones, lo que incrementó de forma considerable el riesgo tanto para la integridad física de los menores como para la del propio agente que estaba interviniendo.
Ante el peligro existente, el guardia civil actuó con prudencia, determinación y proporcionalidad. Su intervención permitió desarmar al presunto autor de los hechos, inmovilizarlo y conseguir que la situación se calmara hasta la llegada de una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía.
Una vez en el lugar, los agentes de la Policía Nacional se hicieron cargo de la intervención y procedieron al traslado del detenido a dependencias policiales para su posterior puesta a disposición judicial.
La rápida actuación del guardia civil resultó fundamental para proteger la integridad de los menores que estaban siendo perseguidos y evitar que los hechos pudieran derivar en consecuencias de mayor gravedad. La intervención del agente permitió controlar una situación de elevado riesgo y garantizar la seguridad de los jóvenes hasta la llegada de los refuerzos policiales.
Desde la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla se ha destacado el comportamiento del agente, subrayando que esta actuación pone de manifiesto el compromiso permanente de los miembros del Cuerpo con la protección de los ciudadanos.
Asimismo, se ha señalado que el servicio que prestan los guardias civiles va más allá de su horario de trabajo y responde a la vocación de servicio público que caracteriza a los integrantes de la institución.
Por este motivo, la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla ha trasladado públicamente su felicitación y reconocimiento al agente por su actuación, resaltando su integridad, profesionalidad, valentía y elevado sentido del deber.
La intervención desarrollada por el guardia civil permitió controlar una situación de especial peligrosidad y evitar que la agresión a los menores pudiera tener un desenlace más grave, poniendo de manifiesto una vez más el compromiso de los agentes con la seguridad y la protección de los ciudadanos, incluso cuando se encuentran fuera de servicio.








