El sindicato CSIF se levantó este pasado martes de la Mesa Sectorial del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) en protesta por la exclusión del orden del día del acta de la reunión del pasado 12 de mayo, en la que se debatió la implantación de la jornada laboral de 35 horas que desencadenó concentraciones masivas en Ceuta y Melilla.
La central sindical califica de "atropello" la negativa de la Administración y exige la entrega inmediata del documento y una rectificación pública. Los delegados de CSIF advirtieron desde el inicio de la reunión que se había omitido la aprobación del acta de la sesión anterior y exigieron su inclusión en el orden del día.
La respuesta del Ingesa fue que, al tratarse de una mesa de carácter "extraordinario", no existía obligación de adjuntar la documentación previa. El sindicato rechazó ese argumento de plano y optó por abandonar la sala como medida de protesta, negándose a participar en una negociación que, a su juicio, arranca viciada de origen.
La decisión no fue improvisada. CSIF recuerda que el propio subdirector general del Ingesa, Jesús Junqueras, se había comprometido por escrito el pasado 22 de mayo a entregar el acta en la siguiente Mesa Sectorial. Ese compromiso, firmado en respuesta a una solicitud formal del sindicato, quedó sin cumplir en la reunión de este lunes, lo que el sindicato interpreta como una vulneración de los acuerdos alcanzados con los propios agentes sociales.
La central sindical considera además que el argumento esgrimido por la Administración contradice directamente el Anexo II del Reglamento de Funcionamiento de las Mesas Sectoriales. Dicha norma establece en su apartado 10 que el borrador del acta de la sesión anterior debe remitirse con antelación suficiente para que los miembros puedan ejercer sus funciones de control y seguimiento, sin que el reglamento distinga en ningún momento entre sesiones ordinarias o extraordinarias.
Para CSIF, invocar esa distinción como excusa es un "absurdo pretexto legalista" que no tiene respaldo normativo. El trasfondo del conflicto remite a la polémica implantación de la jornada de 35 horas en las plantillas sanitarias del Ingesa en Ceuta y Melilla, una medida que generó un fuerte malestar entre los profesionales y que se tradujo en concentraciones masivas en ambas ciudades.
El acta de la Mesa Sectorial del 12 de mayo, en la que se debatió precisamente esa cuestión, es el documento que la Administración se niega ahora a poner sobre la mesa. CSIF advierte que no participará en futuras mesas sectoriales si la Administración continúa modificando las reglas del procedimiento de forma unilateral.
El sindicato exige la entrega inmediata del acta y una rectificación pública por parte del Ingesa, al que acusa de primar la confrontación sobre el diálogo y de tratar de enterrar bajo tecnicismos un conflicto laboral que sigue sin resolverse.








