Los ciudadanos marroquíes con residencia en Melilla quedarán exentos del sellado físico de pasaporte al cruzar los puestos fronterizos de la ciudad autónoma. El tradicional estampado de sellos será sustituido por un sistema de verificación digital basado en el escaneo electrónico de los documentos de viaje, según han informado diversos medios marroquíes y adelantó La Razón.
La medida llega en vísperas de la Operación Paso del Estrecho (OPE) 2026 y busca reducir la congestión habitual en los controles durante los meses de verano. El nuevo procedimiento permitirá registrar automáticamente los datos de los viajeros mediante dispositivos tecnológicos instalados en los controles fronterizos, eliminando la necesidad del sellado manual.
La iniciativa afecta específicamente a los residentes marroquíes en Melilla, uno de los colectivos que con mayor frecuencia utiliza los pasos fronterizos de la ciudad, y representa un paso significativo en la modernización de los trámites de entrada y salida entre ambos territorios.
El proceso de actualización ya ha comenzado a implantarse en el lado marroquí de la frontera, donde las autoridades han eliminado igualmente el sellado físico de los pasaportes de entrada y lo han reemplazado por sistemas de comprobación electrónica de identidad y registro digital de datos.
La coordinación entre ambas orillas apunta a una transformación integral de los controles fronterizos de Melilla. El objetivo es agilizar el tránsito de los miles de personas que cruzan habitualmente entre ambos territorios y evitar las largas colas que se producen cada verano, cuando el movimiento de la diáspora marroquí residente en Europa se intensifica con motivo del regreso a su país de origen.
Durante esos meses, la presión sobre los pasos fronterizos de la ciudad autónoma aumenta de forma considerable, generando retenciones que en ocasiones se prolongan durante horas. La decisión llega en vísperas de una nueva edición de la OPE, uno de los mayores dispositivos de movilidad del Mediterráneo, que cada verano canaliza el desplazamiento de cientos de miles de ciudadanos marroquíes residentes en Europa a través de los puertos y fronteras españolas.








