Avelino Gutiérrez conserva desde hace décadas un archivo propio que es, en sí mismo, una parte viva de la historia deportiva de Melilla. En él guarda datos, fotografías, resultados, incidencias y detalles acumulados durante una vida dedicada a contar el deporte local. Ese fondo personal, construido con paciencia de periodista y con la constancia de quien ha seguido durante años a clubes, federaciones y deportistas, ha sido la base de ¿Quién es quién en el deporte melillense? 2000-2025, el libro en el que recoge la trayectoria de 103 deportistas vinculados a la ciudad durante el primer cuarto de este siglo.
La obra, presentada la pasada semana en el marco de la Feria del Libro de Melilla junto a otros autores locales, nace con una intención clara: dar visibilidad a los éxitos que el deporte melillense ha conseguido en el ámbito nacional e internacional. Gutiérrez explica que la idea surgió años atrás, a partir de una conversación con Miguel Marín cuando este fue consejero de Deportes. Entonces se planteó la conveniencia de poner en valor los logros de los deportistas locales, en un momento en el que algunos nombres comenzaban a sonar con fuerza fuera de Melilla.
Aquella conversación terminó convirtiéndose en un proyecto personal de largo recorrido iniciado en 2015 y que este jueves llegará a las librerías locales finalmente. Lo que al principio parecía una idea “bonita” derivó en un trabajo complejo, sostenido durante años y apoyado en una labor minuciosa de recopilación, contraste, selección y formato. El propio autor reconoce que no fue consciente desde el inicio de la dificultad que supondría elaborar un volumen con más de un centenar de biografías deportivas, especialmente si se tenía en cuenta el periodo elegido: desde el 1 de enero de 2000 hasta el 31 de diciembre de 2024.
El libro se cerró, según relata, a las doce de la noche del último día de 2024. A partir de ahí quedaron fuera los éxitos logrados desde el 1 de enero de 2025, incluidos los de deportistas que ya figuran en la obra y los de otros que han comenzado a destacar después. Para Gutiérrez, era necesario fijar un límite temporal. El objetivo era retratar el primer cuarto de siglo y dejar constancia de quienes, en ese tramo, llevaron el nombre de Melilla a podios nacionales, europeos o mundiales, formen parte o no del panorama deportivo actual. Una forma de reconocer las trayectorias de atletas que han formado parte de la ciudad en estos 25 años.
La selección se hizo a partir de un baremo deportivo. El autor partió de una relación mucho más amplia, formada por entre 150 y 180 deportistas, especialmente campeones de España, y fue depurando la lista hasta llegar a los 103 nombres incluidos finalmente. El criterio principal fue que hubieran sido, como mínimo, campeones de España en sus respectivas modalidades. También figuran campeones de Europa y campeones del mundo. Gutiérrez asume personalmente la responsabilidad de esa elección y admite que, como ocurre en cualquier selección, puede haber opiniones distintas sobre quién está y quién no está.
Uno de sus objetivos fue que estuviera representada la mayor cantidad posible de deportes practicados en Melilla. La obra no se limita a quienes nacieron en la ciudad, sino que incluye también a deportistas que, sin ser melillenses de origen, representaron a Melilla durante su estancia en ella. Gutiérrez cita el caso de personas destinadas en la ciudad por motivos profesionales, como policías nacionales, locales o guardias civiles, que compitieron bajo la bandera melillense y lograron méritos suficientes para formar parte de este recorrido.
El contenido del libro está organizado por orden alfabético, una decisión pensada para facilitar la consulta. Cada deportista aparece con su fecha de nacimiento y una minibiografía centrada en sus méritos deportivos. El autor explica que el lector encontrará cuándo comenzaron, qué disciplinas practicaron, en cuál destacaron, cuáles fueron sus primeros logros y cuáles los últimos registrados antes del cierre de la obra. No se trata de un ejercicio literario, sino de una recopilación precisa de trayectorias, condensadas con la intención de que cada perfil sea claro, útil y fiel a los datos disponibles.
Ese trabajo de síntesis fue, probablemente, una de las tareas más exigentes. Gutiérrez habla de “picar piedra” para describir el proceso. En algunos casos, los currículos deportivos eran tan extensos que tuvo que reducir varios folios de resultados a unas pocas líneas esenciales. Para evitar errores, una vez elaborados los textos, los remitió a muchos de los propios deportistas para que revisaran si faltaba algún mérito verdaderamente relevante. Según explica, las correcciones fueron mínimas, lo que le permitió cerrar la obra con mayor seguridad.
El libro también funciona como una reivindicación de la memoria deportiva local. Gutiérrez lamenta que muchos éxitos se publiquen en su momento en los medios de comunicación, pero después queden dispersos o resulten difíciles de recuperar. Por eso defiende la necesidad de una figura similar a la del cronista deportivo local, alguien encargado de mantener actualizados los logros individuales y colectivos del deporte melillense. A su juicio, cuantos más años pasen sin ordenar esa información, más difícil será reconstruirla.
La trayectoria del propio Avelino Gutiérrez ayuda a entender la dimensión de este trabajo. Nacido en Villardondiego, Toro, Zamora, en 1949, llegó por primera vez a Melilla en febrero de 1967, destinado a El Telegrama de Melilla mientras finalizaba sus estudios en la antigua Escuela Oficial de Periodismo. Permaneció en el periódico hasta su cierre, en abril de 1984, y durante años compaginó la información deportiva con la política, la cultural y la social. Fue también corresponsal-delegado de El País, la agencia EFE y el diario SUR de Málaga, entre otras publicaciones.
Tras el cierre de El Telegrama, impulsó la refundación de la Asociación de la Prensa de Melilla, que presidió durante ocho años. En 1993 creó la Asociación de la Prensa Deportiva de Melilla, entidad que dirigió hasta 2024, cuando decidió no presentarse a una nueva reelección. También fue creador de las Galas del Deporte y autor de distintas publicaciones deportivas, entre ellas Bodas de Plata, editada con motivo del XXV aniversario de la APDM.
Con ¿Quién es quién en el deporte melillense? 2000-2025, Gutiérrez suma una nueva pieza a esa labor de conservación que nace además con intención de seguir ampliando la divulgación a través de una trilogía que contemple a entrenadores, técnicos etc. La obra publicada no solo enumera nombres y resultados. También permite mirar de forma conjunta un cuarto de siglo de deporte melillense, reunir logros que muchas veces llegaron al público de manera aislada y recordar a deportistas que, por distintas razones, dejaron de estar en la actualidad. Es, sobre todo, una forma de impedir que esos méritos se pierdan en el archivo disperso del tiempo o que carezcan del contraste necesario de una investigación y un trabajo minucioso.








