Para los amantes de la comida rica y sin complicaciones, les lanzo una pregunta: ¿hay algo más rápido, fácil y saludable que una ensalada? Si, además, nos ponemos creativos, puede resultar en un plato de lo más sabroso para el verano. Y por si se te ha acabado la inspiración y nada más que añades lechuga, tomate y poco más, quédate porque esta noticia te interesa.
El Faro de Melilla presenta cinco ensaladas clásicas e internacionales para la época estival: la ensaladilla rusa, las ensaladas césar y griega, el tabulé y la italiana caprese.
Empezando por la ensaladilla rusa, originaria de Moscú, fue creada por el chef franco-belga Lucien Olivier del restaurante Hermitage. Era un plato de alta cocina que se extendió rápidamente por Estados Unidos y Europa y que, en España, se adaptó su receta con ingredientes más accesibles. Para cuatro personas, se necesitarán dos patatas y zanahorias, 100 gramos de atún en lata, mayonesa, un puñado de aceitunas, 30 gramos de guisantes y dos huevos. También unos cuarenta minutos para su elaboración más un tiempo extra de reposo.
La mayonesa se puede hacer casera o, si es de bote, tampoco habría problema alguno. Si dispone de un huevo, sal, vinagre o zumo de limón, aceite vegetal, de oliva o mezcla, y de diez minutos, puede elaborarla con la paciencia y cuidado que se merece, ya que es una salsa muy delicada. Se cuecen las patatas y zanahorias enteras, sin pelar ni cortar, durante unos 30 o 40 minutos para que no se pierda su sabor. También los huevos. Se preparan los guisantes, el atún y se pican las aceitunas. Se mezclan todos los ingredientes y se aliñan con tres o cuatro cucharadas soperas de mayonesa. Para la decoración, hay quienes añaden yema picada, lascas de atún o pimientos rojos en tiras.
La siguiente sería la ensalada césar, para la que hará falta lechuga romana, pechuga de pollo (aunque algunos aseguran que la receta original no lo llevaba), queso parmesano, picatostes de pan y salsa césar que, de nuevo, si es casera, mejor. Su origen se encuentra en Tijuana, México, y fue creada el 4 de julio de 1924 por el chef italiano Caesar Cardini en su local del hotel Caesar's. La salsa lleva aceite de oliva virgen extra, un huevo, tres anchoas, vinagre de manzana, salsa inglesa, mostaza de Dijon, zumo de limón, medio diente de ajo, parmesano y pimienta negra. Primero, se deberá hacer una mayonesa con el huevo, el ajo y el aceite, y cuando emulsione, se agregan el resto de ingredientes, que también se batirán. El pollo puede ser asado, a la plancha o empanado. Cuando esté todo listo por separado, se montaría lo que es la ensalada final.
El tabulé triunfa en los países árabes durante el verano y, ahora, encandila también a Occidente. Con cuscús, tomate, cebolleta y rúcula, se le pueden incorporar hierbas como el cilantro, el perejil o la menta. Se aliña con zumo de limón, aceite y sal. Hay quienes le ponen pepino u otras verduras. En realidad, su preparación es al gusto. El secreto es, o eso dicen, no escatimar en perejil, que tiene un papel protagonista en esta ensalada. La base puede ser de cuscús pero también de bulgur, elaborado a partir de granos enteros de trigo cocidos al vapor, secados y triturados, o quinoa. Las variantes son infinitas y cambian según el país en el que se cocinen.
La caprese es la estrella del verano italiano. Una receta sencilla, compuesta por tomate, mozzarella de búfala típica de la región de Campania y albahaca fresca (basilico para los compañeros italianos). Lo más importante aquí y lo que definirá el sabor final es la calidad de los ingredientes. Solo hay que cortarlos en finas rodajas y colocarlos después en un plato de la forma más bonita posible: tomate, mozzarella y así hasta que se acabe, normalmente, en forma de círculo. Sin olvidar el típico aliño de sal, pimienta, aceite y vinagre. Es muy fácil de elaborar, y, en cinco minutos, tienes una ensalada perfecta para el calor. Importante: secar bien todo antes de cortar, y quitar el tallo a la albahaca para quedarnos con la parte más sabrosa. Se pueden añadir algunas gotas de vinagre de Módena.
La última propuesta es la ensalada griega, básica en la cocina mediterránea, y elaborada con productos típicos de la época estival: dos tomates maduros o cherry, dos pepinos, una cebolla morada, un puñado de aceitunas Kalamata y 200 gramos de queso feta. El aliño que la acompaña será una vinagreta con aceite de oliva, sal al gusto, zumo de limón, orégano y ajo. Con esta también sucede que hay variantes; por ejemplo, puede llevar alcaparras o pimiento verde. Con el aliño, igual, algunos solo añaden el aceite, el orégano y la sal. Lo ideal es colocar el bloque de queso después de montarla y antes de aliñarla. Y, en Internet, recomiendan incorporar paximadi o biscote cretense, un pan seco tradicional de la isla de Creta hecho principalmente con harina de cebada.
Son cinco recetas muy sencillas que, seguro, salvarán más de un almuerzo o cena en los meses de verano.








