Dos individuos fueron sorprendidos durante la madrugada del domingo al lunes mientras intentaban sustraer cableado y placas solares instaladas en el Centro de Menores de La Purísima. El incidente se produjo alrededor de las 3:45 horas, cuando el vigilante encargado de realizar la ronda interior detectó la presencia de ambos sospechosos en el tejado del módulo 1 del recinto.
Según ha explicado el comité de empresa de Sureste Seguridad, el trabajador observó cómo los individuos trataban de llevarse tanto el cableado como las placas solares colocadas en la instalación. Tras percatarse de la situación, el vigilante dio la voz de alarma, lo que provocó la huida inmediata de los presuntos ladrones, aprovechando, según denuncian desde el comité, la vulnerabilidad de los accesos al recinto y la facilidad existente para escapar hacia la calle.
Desde el comité de empresa consideran que este episodio pone de manifiesto la inseguridad que, a su juicio, se ha incrementado en el centro tras la entrada en vigor del nuevo contrato de seguridad. Los representantes de los trabajadores sostienen que la reducción del número de vigilantes ha debilitado considerablemente la vigilancia en unas instalaciones que consideran especialmente sensibles.
Además de la disminución de personal, el comité critica que se hayan impuesto determinadas dinámicas de trabajo que califican de contraproducentes para la seguridad del recinto. Entre ellas, señalan la obligación de que los vigilantes tengan que realizar controles periódicos de “picas” en distintos puntos del centro, algo que, según indican, provoca que en determinados momentos el trabajador se aleje de las zonas donde se requiere una vigilancia más directa.
Los representantes sindicales también vuelven a denunciar la elevada vulnerabilidad de diferentes puntos del recinto debido al estado de parte del vallado perimetral. Afirman que existen zonas con un alambrado bajo y fácilmente accesible, una situación que aseguran llevan años poniendo en conocimiento de los responsables sin que se hayan adoptado soluciones definitivas.
El comité de empresa asegura que una situación similar se vive en el Centro de Menores Infractores de Baluarte. Según explican, actualmente un vigilante permanece asignado al control de acceso y otro al sistema de cámaras, quedando únicamente uno con capacidad de movimiento para el resto de funciones de vigilancia del recinto. A esto añaden que las rondas obligatorias de “picas” limitan todavía más la capacidad operativa del personal de seguridad.
Desde el comité quieren dejar claro que la Ciudad Autónoma, como responsable del servicio, es libre de destinar a seguridad los recursos que considere oportunos. No obstante, insisten en que el modelo actual ha provocado un aumento de la inseguridad tanto en Purísima como en Baluarte.
Por este motivo, reclaman que ambos centros recuperen el funcionamiento anterior del servicio de seguridad, incrementando nuevamente el número de vigilantes y flexibilizando las rondas obligatorias para que se realicen en horarios de menor actividad y riesgo.
El comité recuerda además que ya había advertido previamente de que el nuevo pliego de seguridad supondría una reducción de personal en instalaciones consideradas prioritarias como Purísima y Baluarte. Según indican, hasta el pasado mes se mantuvieron cuatro vigilantes en horario diurno gracias a un remanente de horas aportado por la propia empresa de seguridad.
Finalmente, desde el comité de empresa solicitan a la Ciudad Autónoma que, en caso de no poder modificar el actual contrato de seguridad para ampliar la plantilla de vigilantes, sea la Consejería de Menor y la Familia la que asuma esos refuerzos necesarios para garantizar una mayor protección en ambos centros.








