Ceuta y Melilla preparan una acción conjunta para reclamar una financiación mínima del 1 por ciento en el reparto del nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, con el objetivo de reforzar su capacidad inversora en materia residencial durante los próximos cuatro años. Así lo explicó el portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, quien confirmó que ya ha mantenido contactos con responsables del Ejecutivo melillense para impulsar una iniciativa común ante la próxima distribución de fondos.
La propuesta defiende que todas las comunidades y ciudades autónomas dispongan, al menos, de ese porcentaje mínimo de financiación. Según el Ejecutivo ceutí, esta medida beneficiaría especialmente a Ceuta y Melilla, cuyo reducido peso poblacional limita su participación en los criterios ordinarios de reparto. Ramírez señaló que, tomando como referencia el volumen económico del plan, ese 1 por ciento podría traducirse en torno a 70 millones de euros para el conjunto del periodo, una cantidad que permitiría acometer promociones de vivienda de mayor alcance.
El portavoz recordó además que Ceuta ya ha puesto en marcha distintas promociones y proyectos residenciales que evidencian el elevado coste que supone ampliar el parque público de vivienda. En este sentido, subrayó que cada nueva promoción requiere una importante capacidad financiera, tanto por el precio de ejecución de las obras como por la urbanización, los proyectos técnicos y el resto de trámites asociados.
Desde el Gobierno ceutí consideran que esta nueva planificación estatal representa una oportunidad para acelerar proyectos ya previstos, impulsar nuevas actuaciones y reforzar la respuesta a la demanda residencial existente. La iniciativa deberá seguir ahora el cauce institucional correspondiente a través de los órganos técnicos y políticos encargados de concretar el reparto definitivo de los fondos.
En paralelo, el vicepresidente primero de Melilla, Miguel Marín, cargó contra la inversión prevista por el Estado para la ciudad, cifrada en siete millones de euros para cinco años, al considerar que se trata de una cuantía insuficiente para construir vivienda protegida, ejecutar edificios y mantener ayudas al alquiler. Según expuso, esa cantidad equivaldría a 1,4 millones de euros al año, lo que apenas permitiría levantar tres viviendas anuales. Por ello, calificó el planteamiento de “tomadura de pelo” y reclamó para Melilla una dotación de al menos 70 millones de euros dentro del reparto global.
El nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 triplicará la inversión hasta los 7.000 millones de euros mediante una fórmula de cofinanciación del 60 por ciento por parte del Estado y del 40 por ciento a cargo de las comunidades autónomas y de las ciudades de Ceuta y Melilla.








