El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, aseguró este lunes que “Sánchez no es España” durante su intervención en el programa El Cascabel, donde abordó las implicaciones de la política exterior del Gobierno central en el actual contexto internacional, especialmente en relación con Estados Unidos y Marruecos.
El dirigente melillense defendió la necesidad de “separar a Sánchez de España”, al considerar que una parte significativa de la ciudadanía no comparte la actuación del Ejecutivo en materia internacional. En este sentido, subrayó que los desacuerdos con el presidente del Gobierno no deben trasladarse al conjunto del país ni afectar a sus intereses.
Las declaraciones de Imbroda se producen tras la publicación de informaciones que apuntan a que la Casa Blanca maneja un informe con referencias a Ceuta y Melilla favorables a Marruecos. Este escenario ha reavivado la preocupación sobre la posición de España en el ámbito geopolítico y el papel que juegan ambas ciudades autónomas en las relaciones internacionales.
Durante su intervención, el presidente de Melilla insistió en que cualquier ataque o cuestionamiento sobre Ceuta y Melilla debe entenderse como un ataque directo a España. En esta línea, advirtió del riesgo de que estos territorios se conviertan en objeto de tensiones derivadas de la política exterior del Ejecutivo central.
Asimismo, Imbroda apuntó a un contexto político interno marcado, según indicó, por el rechazo a la gestión del Gobierno. En este sentido, hizo referencia a la evolución de los sondeos, que, a su juicio, reflejan una tendencia hacia una alternativa política encabezada por el Partido Popular y una posible apertura de una nueva etapa en el país.
El presidente melillense también se refirió al papel de Marruecos en el escenario internacional, señalando que el país vecino está adquiriendo una posición relevante y “privilegiada” en su relación con Estados Unidos. Este hecho, según manifestó, incrementa la preocupación por la pérdida de peso de España en asuntos estratégicos que afectan directamente a territorios como Melilla y Ceuta.
En este contexto, Imbroda defendió la necesidad de que España recupere su fortaleza institucional. Así, abogó por “un Gobierno y un Estado fuerte” que permita reforzar la posición del país en el exterior y afrontar los retos derivados de su situación geográfica y estratégica.
Además, subrayó la importancia de mantener relaciones sólidas con los socios tradicionales de España, siempre desde la lealtad y la defensa de los intereses nacionales, al tiempo que insistió en la necesidad de prestar atención a zonas que considera estratégicas y vulnerables.









Este mamarracho prefiere lamer las botas de los genocidas de EEUU e Israel antes que defender Ceuta y Melilla.