El vicepresidente primero del Gobierno de Melilla, Miguel Marín, ha calificado de “chapuza” la política migratoria del Ejecutivo central después de que el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, afease la ausencia de la ciudad autónoma en la reciente Conferencia Sectorial de Infancia.
Marín respondió a estas críticas asegurando que el ministro trata de “repartir culpas” ante su incapacidad para gestionar la política migratoria, especialmente en lo relativo a los menores extranjeros no acompañados. En este sentido, sostuvo que el Gobierno de España aprobó una norma “sin presupuesto y sin recursos ni materiales ni humanos”, lo que, a su juicio, impide a las comunidades autónomas hacer frente a la atención de estos menores.
“El máximo responsable es él”, afirmó Marín en referencia a Torres, al que acusó de no haber dotado económicamente las medidas adoptadas ni de proporcionar medios suficientes a las autonomías receptoras. Según el dirigente melillense, esta falta de planificación demuestra una gestión deficiente por parte del Ejecutivo central.
Asimismo, defendió la ausencia del Gobierno de Melilla en la Conferencia Sectorial, señalando que la consejera competente no pudo asistir al coincidir con un pleno en la ciudad, en cumplimiento de sus responsabilidades institucionales. No obstante, insistió en que el debate de fondo no debe centrarse en la asistencia a este tipo de encuentros, sino en la eficacia de las políticas adoptadas.
Estas declaraciones se producen en un contexto marcado por los datos del Ministerio del Interior, que reflejan que un total de 7.030 personas migrantes han llegado a España de forma irregular en lo que va de año, un 47,5% menos que en el mismo periodo de 2025. La mayoría de las llegadas, 5.004, se han producido por vía marítima, lo que supone un descenso del 44,2%.
El descenso ha sido especialmente acusado en Canarias, con una caída del 80,1%, mientras que en la península y Baleares se han registrado incrementos del 22,7% y del 19,4%, respectivamente. En el caso de Melilla, se han contabilizado 9 llegadas por vía marítima y 58 accesos por vía terrestre desde el inicio del año.
Marín subrayó que Melilla no respaldará lo que considera una “chapuza de gestión migratoria”, reiterando su rechazo a una política que, en su opinión, traslada la presión a las comunidades autónomas sin dotarlas de recursos suficientes.








