La Banda, Orquesta y Coros “Ciudad Autónoma de Melilla” volverá al escenario del Teatro Kursaal Fernando Arrabal el próximo viernes 24 de abril con su tradicional Concierto de Primavera, una cita que comenzará a las 20:30 horas con entrada libre hasta completar aforo. Bajo la dirección musical de Salvador Bellido Mauri, la formación ofrecerá un programa cuidado y variado en el que los músicos solistas ocuparán un papel central dentro de la propuesta.
Este concierto forma parte de la programación estacional de la entidad, organizada en torno a las diferentes épocas del año. En esta ocasión, la cita adquiere un matiz especial al recuperar un formato centrado en el lucimiento individual de varios intérpretes, una fórmula que no se desarrollaba desde hacía tiempo. “Hacía tiempo que no hacíamos algo así, donde le dábamos el papel primordial a esa persona que toca de pie y se enfrenta al público”, explicó el presidente de la banda, Sergio Rincón.
La velada arrancará con “Rodrigo el trompa”, una obra de Ferrer Ferran concebida en forma de pasodoble que abrirá el programa con una propuesta poco habitual. Cuatro trompas —Sergio Rincón, Sergio Rincón (hijo), David González y Pablo Ortiz— se situarán al frente del escenario para interpretar esta pieza como solistas, acompañados por la banda. La composición está basada en elementos característicos del instrumento y permite explorar sus matices y sonoridades, generando un inicio llamativo que busca captar la atención del público desde los primeros compases.
El protagonismo individual continuará con la intervención del flautista Oliver Carreras, quien abordará una obra para flauta solista acompañada por la banda. Este tipo de repertorio permite establecer un diálogo entre el solista y el conjunto, alternando momentos de mayor presencia individual con pasajes en los que la agrupación adquiere mayor peso sonoro.
La primera parte se completará con la “Sinfonía Nobilissima” de Robert Jager, una composición que introduce un carácter más sinfónico dentro del programa. Esta obra permitirá a la banda desplegar su riqueza tímbrica y su capacidad para abordar repertorios más amplios, combinando diferentes planos sonoros y ofreciendo pasajes de gran fuerza musical.
Tras el descanso, el concierto retomará la tradición bandística con el pasodoble “Art i Cultura” de I. Romero, una pieza representativa del género que mantiene el vínculo con las raíces de este tipo de formaciones. A continuación, la clarinetista Claudia Bellido asumirá el protagonismo con “Un americano en París” de George Gershwin, incorporando al programa influencias del jazz y del lenguaje musical estadounidense. Esta interpretación aportará un contraste estilístico, ampliando la variedad sonora del concierto.
El cierre llegará con “El Camino Real” de Alfred Reed, una obra sinfónica para banda que no se interpretaba en Melilla desde hace varios años. Se trata de una composición que destaca por su desarrollo progresivo y su riqueza instrumental, en la que las secciones de viento metal, madera y percusión se combinan para construir un discurso musical que evoluciona de principio a fin. Según explicó Rincón, es una pieza que mantiene al oyente en constante atención y que culmina con un desenlace de gran fuerza.

El repertorio ha sido diseñado con la intención de ofrecer una propuesta atractiva tanto para el público como para los propios músicos, evitando la repetición y apostando por obras que supongan un estímulo interpretativo. En este sentido, el concierto no solo pone en valor el trabajo colectivo de la banda, sino también el talento individual de sus integrantes, muchos de ellos vinculados a diferentes proyectos formativos y musicales fuera de la ciudad.
Más allá de esta cita, la banda afronta un trimestre especialmente activo, en el que combina distintos formatos y compromisos culturales. Tras este concierto, la formación participará en la inauguración de la Semana de Cine de Melilla el próximo 4 de mayo, además de atender actuaciones vinculadas al calendario local, como procesiones, que exigen repertorios específicos y una preparación paralela. Este ritmo de trabajo refleja la diversidad de funciones que asume la agrupación a lo largo del año, alternando conciertos sinfónicos con intervenciones en eventos culturales y tradicionales.
La temporada culminará a comienzos del mes de junio con una propuesta centrada en la zarzuela, en la que participará la orquesta sinfónica de la entidad. Este cierre pondrá el broche a un ciclo marcado por la continuidad de actuaciones y la variedad de repertorios, en línea con la línea de trabajo que la banda mantiene en los últimos años.
El repertorio del Concierto de Primavera responde precisamente a esa filosofía, apostando por la variedad estilística y por obras que supongan un estímulo interpretativo. De este modo, la cita no solo pone en valor el trabajo colectivo de la banda, sino también el talento individual de sus integrantes. Con esta propuesta, la Banda, Orquesta y Coros “Ciudad Autónoma de Melilla” invita al público a disfrutar de una velada que combina tradición, diversidad sonora y protagonismo solista, ofreciendo una panorámica completa de las posibilidades musicales de la formación.









Nos gustaría, luciera con el mismo entusiasmo, en actos públicos entre el pueblo, y que en ciertas ocasiones echamos de menos, llegando a dudar de su existencia.