El Ejército de Tierra ha intensificado durante el mes de marzo las labores de vigilancia en distintos puntos estratégicos del territorio nacional, entre ellos Melilla, mediante un sistema de rotación de unidades enmarcado en las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión.
Estas actuaciones, coordinadas por el Mando Operativo Terrestre del Estado Mayor de la Defensa, se han desarrollado también en otros enclaves de especial relevancia como Canarias, Baleares y Ceuta, con el objetivo de reforzar la presencia militar, mejorar el conocimiento del terreno y aumentar la capacidad de respuesta ante posibles incidentes.
En el caso de Melilla, los despliegues se han llevado a cabo de forma escalonada a lo largo del mes. Entre los días 2 y 6 de marzo, el Regimiento de Artillería Mixto número 32 realizó las primeras patrullas. Posteriormente, los días 11 y 12, fue el turno del Regimiento de Ingenieros número 8. Más adelante, entre el 16 y el 18 de marzo, el Grupo de Regulares de Melilla número 52 asumió las labores de vigilancia, mientras que el cierre del dispositivo tuvo lugar los días 30 y 31 con la participación del Tercio Gran Capitán primero de La Legión.
El sistema de rotación permite mantener una presencia continuada en zonas consideradas sensibles, al tiempo que facilita la participación de distintas unidades en este tipo de misiones. De este modo, se contribuye tanto a la vigilancia del territorio como al adiestramiento de los efectivos en escenarios reales.
Estas operaciones forman parte de las misiones permanentes de las Fuerzas Armadas en territorio nacional y responden a la necesidad de garantizar la seguridad y estabilidad en puntos estratégicos. La planificación de los despliegues busca optimizar los recursos disponibles y asegurar un alto nivel de operatividad entre las unidades participantes.
Con este refuerzo, el Ejército consolida su presencia en Melilla y en otros enclaves clave, manteniendo activas sus capacidades de vigilancia y disuasión en áreas de especial importancia geoestratégica.







