La UNED Melilla vuelve a abrir sus puertas a la creación contemporánea, reafirmándose como uno de los espacios donde la cultura encuentra impulso y recorrido en la ciudad. Entre sus aulas y salones, donde el conocimiento académico convive con la inquietud artística, Rocío Madrid ha vuelto a encontrar un lugar desde el que desplegar nuevas propuestas. Allí, donde el arte y la pedagogía se cruzan, nace ahora ‘Azul’, un ciclo de talleres y encuentros culturales que busca ampliar perspectivas y activar nuevas herramientas creativas.
Madrid no es ajena a este tipo de iniciativas. Lleva más de dos décadas recorriendo la atmósfera cultural y artística, dentro y fuera de la ciudad, tejiendo una trayectoria que, sin embargo, siempre ha permanecido vinculada a Melilla. La ciudad aparece en su recorrido como origen, como espacio de desarrollo e inspiración, y también, por qué no, como un punto de retorno donde traer propuestas.
En ese vínculo constante se inscribe también su proyección exterior. La artista ha llevado la identidad de Melilla a otros contextos, como ocurrió el pasado octubre en Madrid, donde expuso parte de su obra fotográfica. Pero ese tránsito no es unidireccional. Melilla no se plantea únicamente como un escenario creativo que se proyecta hacia fuera, sino también como un lugar donde pueden arraigar propuestas que ya forman parte del circuito artístico en otras ciudades.
Desde esa mirada surge ‘Azul’, una iniciativa que busca precisamente abrir ese flujo. En esta ocasión, el puente se tiende con Málaga, ciudad de la que proceden los dos artistas invitados, seleccionados entre varias propuestas. Azael Ferrer y Violeta Niebla llegan así a Melilla como parte de ese intercambio que pretende enriquecer el tejido cultural local.
El nombre del ciclo, ‘Azul’, encierra varias capas de significado. Es, por un lado, un guiño a la cultura rifeña —donde la palabra se utiliza como saludo— y, por otro, una evocación directa al mar y a los colores que forman parte del imaginario de la ciudad. En esa palabra se condensa una forma de mirar: la de quien entiende la cultura como un territorio compartido, atravesado por raíces y abierto a nuevas lecturas.
De ahí nace ‘Azul’. Un intento de abrir ese flujo, de activar conexiones. En esta ocasión, el vínculo se establece con Málaga, de donde proceden los dos artistas invitados, seleccionados entre varias propuestas dentro del entorno profesional de la organizadora. Azael Ferrer y Violeta Niebla llegan así a Melilla no solo como invitados, sino como parte de ese intercambio que busca ampliar el horizonte cultural de la ciudad.
El ciclo se articula en dos encuentros, repartidos entre abril y mayo, que, aunque distintos en forma, comparten una misma intención: acercar procesos creativos.
El primero de los encuentros, los días 7 y 8 de abril, estará protagonizado por Azael Ferrer. Su propuesta se desarrolla en formato de encuentro-taller a lo largo de dos jornadas que suman ocho horas de trabajo. Durante este tiempo, el artista abordará las nuevas dramaturgias digitales, la videoescena, la inteligencia artificial y la interactividad desde una perspectiva aplicada.
La estructura del taller combina una masterclass, que tendrá lugar en el aula 10 de la UNED, con una parte práctica en el Salón de Actos. En este tránsito entre espacios se plantea también un cambio de mirada: de la reflexión a la experimentación. Ferrer propone así una escena en la que la luz y el sonido dejan de entenderse únicamente como elementos al servicio de la representación para convertirse en un lenguaje artístico en sí mismo, con capacidad propia para construir significado. Herramientas capaces de construir una escena por sí mismas.
A través de herramientas como el videomapping o la manipulación lumínica y sonora, los participantes podrán explorar nuevas formas de intervención en el espacio, abriendo un campo de posibilidades que conecta con el ámbito audiovisual, escénico y digital. Los participantes podrán explorar esa relación directa con el entorno, intervenirlo, transformarlo. Una experiencia que, aunque abierta a todos los públicos, encuentra un eco especial en quienes se forman en ámbitos como la imagen o el sonido, donde estas prácticas encuentran aplicación directa.
Un mes después, los días 20 y 21 de mayo, el foco se desplaza hacia la palabra con la llegada de Violeta Niebla, escritora y columnista vinculada a la literatura desde la poesía y la narrativa, especialmente. Su propuesta se articula en dos tiempos que dialogan entre sí. El primero, dedicado a la presentación de su libro “Todo lo que hice por dinero”, donde la autora convierte su propia trayectoria profesional en relato, expandiendo cada apartado de su currículum en una narración que mezcla experiencia y ficción.
Ese punto de partida da paso, al día siguiente, al taller ‘Escribe tu currículum literario’. Un espacio donde los asistentes trabajan con su propia historia como materia prima, transformando lo cotidiano en texto. Más que una técnica, lo que se propone es una forma de acercarse a la escritura desde la experiencia, sin barreras previas.
Ambos encuentros se plantean como algo más que una cita puntual con el arte. Son espacios pensados para habitarse, donde la escucha da paso a la acción y la teoría se abre a la experiencia. La propuesta invita a cruzar esa frontera entre espectador y creador, a ensayar, a equivocarse y a descubrir desde dentro las herramientas que sostienen cada proceso artístico.
En ese pulso se sitúa el sentido de ‘Azul’, que encuentra en la UNED el lugar propicio para desplegarse. Con el respaldo de un espacio consolidado y abierto a nuevas iniciativas, el ciclo toma forma como una puerta de acceso a prácticas contemporáneas que, además, se ofrecen de manera gratuita. Una oportunidad para que la cultura no solo se contemple, sino que se experimente y se incorpore como parte activa del tejido de la ciudad.








