El Domingo de Ramos marcará el inicio de la Semana Santa en Melilla con una jornada protagonizada por dos actos principales: la salida procesional de la Cofradía de la Flagelación con 'La Pollinica' por la mañana y, ya por la tarde, el traslado de los Sagrados Titulares de la Real Cofradía y Hermandad Franciscana de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores.
'La pollinica'
La jornada comenzará a las 10:00 horas con la salida desde la Casa Hermandad de la Cofradía de la Flagelación, ubicada en la parroquia de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. El cortejo iniciará su recorrido por General Castaños, continuando por Hermanos de la Salle Senén y Mauricio, Teniente Coronel Avellaneda, Ibáñez Marín y Carlos Ramírez de Arellano.
Uno de los momentos más destacados tendrá lugar a las 12:30 horas con la llegada al Parque Hernández, punto de gran afluencia de público desde 1990, donde la procesión adquiere un carácter especial con el acompañamiento de la Banda de Guerra del Tercio Gran Capitán 1º de la Legión. Desde allí, el cortejo se dirigirá hacia la Plaza de España para realizar su entrada en Carrera Oficial a las 13:30 horas por la Avenida Juan Carlos I Rey. El itinerario continuará por Reyes Católicos, Lope de Vega, Juan de Lanuza, Poeta Zorrilla, Hermanos de la Salle y General Castaños, con recogida prevista a las 17:00 horas en la Casa Hermandad.
La salida de este año presenta un elemento especialmente significativo: será la primera vez que procesione la nueva imagen de la “pollinica”, realizada por el imaginero Juan Manuel Montaño, después de que su estreno tuviera que ser aplazado el pasado año debido a las inclemencias meteorológicas. Las previsiones actuales apuntan a una jornada favorable, lo que permitirá recuperar esta estampa característica del Domingo de Ramos.
El trono de misterio representa la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén y está compuesto por las imágenes de Jesús a lomos de un asno, san Juan Evangelista y una hebrea, obra del imaginero gaditano Salvador García Piñero. Estas imágenes fueron cedidas en 1994 por la hermandad homónima de San Fernando tras un periodo previo de culto. A lo largo de los años, el conjunto ha experimentado modificaciones, como la retirada entre 2015 y 2018 de las figuras de san Juan y la hebrea para aligerar el trono, recuperándose posteriormente la imagen de san Juan dentro de la composición.
La Cofradía de la Flagelación, erigida canónicamente en 1942 y con su primera estación de penitencia en 1943, mantiene así una de las salidas más arraigadas de la ciudad. Su Hermano Mayor, Roberto Vargas López, ha subrayado el carácter simbólico de esta procesión, que “abre solemnemente la Semana Santa” y rememora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. En los días previos, además, la hermandad ha permitido la visita de fieles a sus imágenes en la Casa Hermandad.
Traslado de Sagrados Titulares
Ya por la tarde, a partir de las 19:00 horas, tendrá lugar el traslado de los Sagrados Titulares de la Real Cofradía y Hermandad Franciscana de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores desde la Parroquia de la Purísima hasta la Plaza de Toros, donde permanecerán hasta su salida procesional el Miércoles Santo.
Nuestro Padre Jesús Nazareno en su Dulce Nombre es una talla anónima influenciada por la escuela granadina de José de Mora, fechada entre 1701 y 1720. Se trata de una imagen de vestir cuya estética y configuración, junto al movimiento de su túnica y cabello natural, genera la sensación de caminar durante la procesión. Porta una cruz de madera tallada y dorada, restaurada por el maestro Picó, acompañada por ángeles mancebos también restaurados recientemente por Marta Regojo.
El trono, realizado en 2010 en los talleres de Pedro Angulo en Lucena, está repujado en metal plateado con relieves alusivos a la Pasión y la Resurrección y cuenta con los honores del Tercio Gran Capitán 1º de la Legión.
Por su parte, María Santísima de los Dolores, conocida como la Virgen de las Lágrimas, es una imagen anónima del siglo XVIII perteneciente a la escuela malagueña. Procedente de la iglesia de Nuestra Señora de la Peña del Peñón de Alhucemas, fue trasladada a Melilla en 1931. Su ajuar incluye un manto de terciopelo negro, bordado por religiosas, y una corona estrenada en 2003 en los talleres Angulo de Lucena.
El paso de palio, adaptado al estilo sevillano, cuenta con una cuadrilla de 40 costaleros y una estructura que permite su carga a costal, incorporando elementos decorativos relacionados con la Pasión, los Evangelistas y la Virgen de la Victoria.
El Hermano Mayor, Antonio José Guerrero, ha destacado en la publicación de Semana Santa, el esfuerzo de la cofradía para mantener su actividad pese a las dificultades, subrayando el compromiso de sus integrantes con la Semana Santa de Melilla. Como antesala a su salida procesional, la hermandad celebrará en la madrugada del Miércoles Santo el acto de “Lágrimas de Cera y Luz”, en el que el encendido de velas simboliza las oraciones de los fieles.
Con ambos actos, Melilla recupera el pulso de una de las jornadas más significativas de su calendario, marcada por la devoción, la tradición y el valor patrimonial de sus cofradías.









Procesionada “La Pollinica”, se echa en falta: dejándose sentir, la Escuadra de Gala de la Policía Local, que tradicionalmente arropaba a esta procesión, salvo en estos últimos años, que se ausentó, sin saberse a ciencia cierta a que se debe, ya que era muy deseada entre la población, al considerarla fiel acompañante, que rompía la marcha en tan ferviente devoción. En los mismos términos se ha echado en falta, la Banda de Música de la Ciudad, que encabezaba a la misma. Así como “La Escolanía”, de La Salle, El Carmen, cantando a los cuatro vientos el “hosanna”, pues todos, conformaban parte consustancial de la misma, dándole más esplendor al acto.
Se ha podido apreciar que los nazarenos o penitentes, que solían ir a cara descubierta, en esta procesión, ahora la llevan cubierta con el capirucho. La “Escolta”, al trono de la Virgen, que venía haciéndolo la Guardia Civil, también se ha ausentado o cesado.