En el mediodía del lunes, la quema de contenedores volvió a poner en vilo a los vecinos de Melilla, particularmente, a los del entorno de la avenida Castelar. Casi con toda seguridad, las autoridades creen que el fuego fue provocado, y ya hay una investigación abierta al respecto. “Tenemos imágenes de una persona que aparentemente estaba por allí y estaba cerca de los dos focos que hubo de incendios”, explica José Ronda, consejero de Seguridad Ciudadana.
Fueron en total siete los contenedores quemados que prendieron rápidamente, varios que estaban agrupados, y otros que se encontraban un poco más arriba. El fuego se produjo a mitad de la avenida y en la zona más cercana al cementerio en torno a las 15:30 horas. Las primeras pesquisas apuntan a que la persona que presuntamente provocó el incendio podría tener algún problema de salud mental.
La Consejería agradece la rápida actuación de los Bomberos, “que tuvieron una eficacia enorme puesto que evitaron que ese incendio de los contenedores pasara a las viviendas colindantes y a los vehículos”. Igualmente, ponen en valor el trabajo de la Policía, que cortó la calle en cuanto se dio el aviso. “La actuación fue rápida e inminente”, confirma Ronda.
Por otro lado, las autoridades confirman que el perfil de aquellos que cometen este tipo de actos vandálicos suelen ser personas jóvenes, normalmente, “instigados” por terceros “con otras intenciones”. Muchas veces, incluso se trata de menores que no superan los quince años de edad.
El Gobierno de la Ciudad se muestra tajante en lo relativo a la comisión de delitos de esta naturaleza. Desde hace tiempo, se están tomando medidas al respecto puesto que la quema de contenedores se está convirtiendo en un problema estructural en Melilla. “De hecho, ha habido momentos en los que ha habido un incremento exponencial en la quema de contenedores”, lamenta el consejero.
Tanto Policía Nacional como Policía Local están indagando sobre este asunto, al igual que en casos anteriores. Se han llegado a hacer detenciones motivadas por este delito y, continuamente, se está investigando y controlando esta “mala práctica” para que se resuelva lo más rápido posible. El consejero de Seguridad Ciudadana aclara que las sanciones son de tipo administrativo; cuando los detenidos pasan a disposición judicial, ya son los juzgados quienes tienen la última palabra.








