El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, ha calificado de "absurda" la pregunta de CpM respecto al estado de las palmeras del Paseo Marítimo.
Ventura ha respondido así a la diputada cepemista en la Asamblea, Cecilia González, quien hace pocos días preguntó al consejero si se han realizado todas las evaluaciones técnicas pertinentes en las palmeras del Paseo Marítimo. Además, sugirió el cierre del Paseo a los peatones en jornadas de fuerte viento.
Una pregunta de parte de CpM que el consejero tildó de "absurda". Asimismo, Daniel Ventura aprovechó para cargar contra el portavoz de la formación localista, Hafid Mohamed:
"Yo preguntaría si todo lo que dice lo hace con el consentimiento de su partido o lo está diciendo por su cuenta, ahí lo dejo".
Palmeras del Paseo Marítimo
CpM planteó hace pocos días una cuestión crucial: Si las palmeras de gran altura que bordean el Paseo Marítimo de Melilla cuentan con la resistencia y flexibilidad necesarias para soportar ráfagas fuertes sin representar un riesgo para las personas.
Aunque las palmeras parecen doblarse con facilidad sin quebrarse, en la formación localista destacaron como algunas presentan inclinaciones muy pronunciadas que podrían incrementar la probabilidad de rotura o caída si se acumulara un peso excesivo en su corona, sobre todo durante vientos intensos.
"La formación de su tronco y su diseño estructural les permite cierta flexibilidad y robustez, así como resistencia frente a elementos externos como el fuego, pero su seguridad depende, en gran medida, de un adecuado mantenimiento y poda".
Desde CpM se señaló como algunas de las palmeras muestran inclinaciones significativas, lo que podría constituir un riesgo potencial. La preocupación no se limita únicamente a la estabilidad de los troncos, sino también a la salud de sus raíces.
"Este tipo de palmeras posee raíces fibrosas y poco profundas que se extienden para anclarse al terreno, por lo que su correcta fijación y buen estado son esenciales para evitar accidentes".








Hay que desarrollar más la imaginación (para que esta no se atrofie), y pensar que lo que querían que hicieran (dado el alto número de empleados, de que dispone el municipio), es que hubieran mandado a uno por palmera y que se abrazara a la misma para que el viento (borrasca) no se las lleve.