Zona Centro Melilla vuelve a sacar el concurso a la calle este jueves con una nueva edición de ‘Acierta o no acierta’, el formato conducido por Manu Arrarás que desde hace cuatro años dinamiza el centro urbano combinando entretenimiento, interacción directa y promoción del comercio local. La cita será el 19 de febrero en dos sesiones independientes, a las 18:00 y a las 19:00 horas, retransmitidas en directo a través del perfil de Instagram de Zona Centro.
El concurso propone un formato ágil y participativo en el que un único participante acompaña a Arrarás durante todo el recorrido por las calles del centro. A lo largo del programa deberá enfrentarse a cinco preguntas, pero con una particularidad: no responde directamente, sino que debe decidir si las personas que van siendo seleccionadas al azar acertarán o no la cuestión planteada.
Cada sesión reparte un máximo de 100 euros en saldo para gastar en los comercios asociados a Zona Centro. Las cinco preguntas tienen distintos valores económicos —dos de 10 euros, dos de 20 y una de 40— y es el propio participante quien decide cuánto dinero asigna a cada reto antes de conocer el resultado. Si acierta en su predicción, el importe se acumula para él; si falla, el saldo pasa a la persona que respondió a la pregunta.
El premio no se entrega en metálico, sino a través de la tarjeta ZenTra2 en su modalidad saldo, que permite consumir el importe ganado en cualquiera de los establecimientos adheridos a la asociación. De este modo, el concurso no solo premia la participación, sino que reinvierte directamente en el comercio local.
Tras cuatro años al frente de la propuesta, Manu Arrarás reconoce que el formato ha evolucionado considerablemente. Lo que comenzó con preguntas de cultura general fue transformándose en un modelo más vinculado a la identidad de Zona Centro y a la ciudad. Actualmente, la mayoría de las cuestiones giran en torno a los nombres de los comercios asociados, curiosidades de Melilla, datos históricos o referencias culturales locales.

El concurso mezcla distintos estilos de pregunta: juegos de palabras relacionados con tiendas del centro, cifras sobre la ciudad o sobre los propios comercios, preguntas tipo test y hasta pruebas musicales en las que el participante debe predecir si alguien será capaz de continuar una canción tras detenerse la música. En una de las pruebas, el participante principal puede incluso recurrir a la llamada a un familiar o amigo, que se conecta en directo mediante pantalla compartida para responder, reforzando así el carácter dinámico y social del programa, no teniendo que elegir a la persona que responderá la pregunta en la calle, sino conectar directamente con alguien que proponga.
Arrarás explica que parte de la inspiración procede de antiguos formatos televisivos de preguntas y respuestas, adaptados al entorno urbano y a las redes sociales. El resultado es una fórmula propia que combina improvisación, cercanía y conocimiento del tejido comercial del centro. El trabajo previo es una parte esencial del proceso. El conductor prepara con antelación las preguntas, revisa el listado actualizado de comercios asociados y busca fórmulas originales para dar visibilidad tanto a los establecimientos más consolidados como a los nuevos.
Además, cada programa suele arrancar desde el interior de uno de los comercios, donde realiza una breve presentación del local antes de salir a la calle. Durante el recorrido, no solo se desarrolla el concurso, sino que se muestran escaparates, se mencionan calles y se describen negocios adheridos, integrando la promoción comercial dentro del propio desarrollo del programa. El equipo cuida especialmente los encuadres para que el tejido empresarial adherido tenga protagonismo en la retransmisión.
Este proyecto también ha supuesto para Arrarás un proceso de adaptación profesional. Tras años vinculado al teatro y con experiencia en televisión local —donde trabajó durante varias temporadas—, el comunicador estaba habituado tanto al directo como al trato con cámara. Sin embargo, el formato en redes sociales le planteó un reto diferente: dirigirse a un público que no ve físicamente y mantener su atención a través de una pantalla móvil. Aprender a sostener el ritmo, hablar a un espectador invisible y combinar esa comunicación digital con la interacción espontánea en plena calle ha sido parte del proceso. Esa fusión entre tablas escénicas, experiencia televisiva y dinamismo urbano ha terminado por definir el estilo propio de ‘Acierta o no acierta’.
La iniciativa se enmarca dentro de las acciones de dinamización que Zona Centro Melilla desarrolla de forma continuada para fomentar el consumo en el comercio de proximidad y generar ambiente en las calles. En paralelo a propuestas como la Ruleta de Zona Centro o actividades familiares programadas en el centro histórico, ‘Acierta o no acierta’ propone un formato diferente, participativo y vinculado a la propia ciudad.
Este jueves, el reto vuelve a las calles del centro con dos nuevas oportunidades para que los participantes pongan a prueba su intuición y se lleven hasta 100 euros en cada sesión. Un formato que combina juego, comercio y ciudad, y que, cuatro años después de su puesta en marcha, sigue apostando por hacer del centro un espacio vivo y dinámico.







