La directora provincial del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes en Melilla, Elena Fernández Treviño, ha negado que exista una “sensación de alarmismo” en los centros educativos de la ciudad en relación con la violencia hacia el profesorado, después de la concentración convocada por los sindicatos docentes tras una agresión sufrida por una profesora del IES Rusadir.
Fernández Treviño realizó estas declaraciones a preguntas de los periodistas, en referencia a la protesta organizada la pasada semana por las organizaciones sindicales del sector educativo. La movilización se produjo tras el último incidente registrado, en el que una docente resultó herida al recibir un balonazo en la cabeza cuando salía del centro educativo y circulaba en bicicleta.
La responsable provincial de Educación precisó que este episodio ocurrió fuera del recinto escolar y no dentro del instituto. En este sentido, subrayó que los hechos no se produjeron “de puertas hacia adentro”, diferenciando lo sucedido del desarrollo normal de la actividad lectiva en el interior del centro educativo.
Según explicó, en el entorno del instituto se estaban acercando personas ajenas al centro que, en distintos días y coincidiendo con la salida del alumnado, permanecían en la zona y causaban molestias. Esta circunstancia, indicó, había sido detectada y estaba siendo tenida en cuenta por la Dirección Provincial.
Fernández Treviño defendió que desde el organismo que dirige se han puesto recursos con el objetivo de que los entornos de los centros educativos sean seguros. En este marco, señaló que se trabaja en el apoyo al bienestar del profesorado a través de programas que pueden contribuir a mejorar la convivencia en la comunidad educativa. Sin embargo, no detalló cuáles son dichos programas.
La directora provincial consideró que la conflictividad que se produce en los centros educativos puede resolverse en muchas ocasiones desde el propio ámbito escolar. A su juicio, los centros cuentan con herramientas que permiten abordar y gestionar parte de los conflictos que surgen en el día a día.
Durante sus manifestaciones públicas, Fernández Treviño incidió en que la autoridad docente debe verse siempre reforzada. En este punto, reconoció que el profesorado asiste en ocasiones “con cierta sorpresa” a una pérdida de autoridad que, según señaló, responde a una violencia de carácter sistémico y estructural presente en la sociedad.
Esa violencia, añadió, no se limita al ámbito educativo, sino que en determinados casos termina permeando también dentro de las aulas. Por ello, abogó por trabajar desde las instituciones para reducir la crispación social, los niveles de polarización y la impunidad de determinadas conductas violentas.
En este contexto, la directora provincial aludió también al papel de las redes sociales y a la legitimación de comportamientos violentos desde distintos ámbitos, incluidos algunos discursos políticos, que contribuyen a normalizar actitudes de confrontación en la sociedad actual.
Pese a todo, Fernández Treviño insistió en que en estos momentos no existe la sensación de alarmismo trasladada por los sindicatos docentes. En este sentido, afirmó que los niveles de alarma social no deben preocupar “más de lo debido”, salvo cuando se producen episodios concretos como el registrado recientemente.
Estas manifestaciones se producen después de que el profesorado de Melilla reclamara medidas concretas y urgentes para erradicar la violencia contra los profesionales de la educación. En una movilización reciente, los docentes expresaron su preocupación por la repetición de incidentes y solicitaron una mayor protección y respaldo institucional.
Desde la Dirección Provincial de Educación se mantiene que la situación actual no responde a un escenario generalizado de violencia en los centros educativos, aunque se reconoce la necesidad de actuar ante cada incidente y continuar trabajando en la mejora de la convivencia escolar y el apoyo al profesorado.







