El PSOE de Melilla ha intensificado sus críticas contra el Gobierno local del Partido Popular por la gestión de la Cabalgata de Reyes Magos, celebrada el pasado 5 de enero, a pesar de los avisos meteorológicos que alertaban de condiciones adversas para esa jornada. Los socialistas denuncian que la celebración se llevó a cabo sin tener en cuenta los partes emitidos con varios días de antelación y advierten que la decisión de mantener el evento puso en riesgo la integridad física de cientos de ciudadanos, especialmente menores, que se congregaron para asistir al tradicional desfile.
Desde las filas socialistas sostienen que la celebración fue un ejemplo de improvisación y falta de previsión por parte del área de Festejos, a la que acusan de actuar con descoordinación y de no haber priorizado la seguridad del público. La formación denuncia que el Ejecutivo de Imbroda actuó “dejándolo todo para el último momento”, pese a disponer de información meteorológica que apuntaba a condiciones desfavorables.
El principal foco de la crítica apunta directamente a la Consejería de Cultura, de la que depende la organización de los festejos navideños. Los socialistas consideran que la titular de esta cartera, Fadela Mohatar, no estuvo a la altura de las circunstancias. A ello suman la falta de claridad en torno a la responsabilidad de otros actores implicados en la organización del evento, especialmente un alto cargo de la Fundación Melilla Ciudad Monumental, cuya implicación en los preparativos ha sido objeto de cuestionamiento.
A juicio del PSOE, este tipo de actuaciones evidencian una gestión deficiente que debería conllevar la asunción de responsabilidades políticas. En este sentido, plantean que el Gobierno local no puede exigir responsabilidad a otros actores públicos mientras evita rendir cuentas sobre decisiones propias que, en este caso, habrían puesto en peligro a la ciudadanía.
Este nuevo episodio se suma a otras voces críticas que han emergido en los últimos días. El pasado 8 de enero, Elena Fernández Treviño también solicitó públicamente la dimisión de Mohatar y la destitución de Francisco Díaz, vinculado a la Fundación Melilla Ciudad Monumental, por lo que calificó como un “caos” organizativo durante la Cabalgata. En su intervención, la dirigente socialista local denunció falta de coordinación, desinformación y una planificación deficiente que derivó en confusión y malestar entre las familias melillenses.
Lo ocurrido durante la Cabalgata ha reabierto el debate sobre la forma en que se gestionan los eventos públicos en la ciudad y sobre la necesidad de establecer protocolos claros ante situaciones de riesgo por condiciones meteorológicas adversas. Además, ha puesto en evidencia la falta de transparencia respecto a las competencias de ciertas figuras que, sin un cargo político definido, intervienen en la organización de actos institucionales.








Pudo haber ocurrido una gran desgracia. Lo de la Ciudad Autónoma es una vergüenza y un peligro para todos.
Los responsables de la Consejería de Festejos dijeron en petit comité y en lugar publico y frecuentado que "hiciera el tiempo que hiciera la Cabalgata salía,aunque diluviara."Si lo niegan son unos mentirosos.
En este caso totalmente de acuerdo con la postura del PSOE, ¿a que consejero se le ocurre programar el aguacero que cayó a la hora de la cabalgata? Es increíble, como si no hubiese otro día para abrir el grifo.