La Gran Recogida organizada por el Banco de Alimentos de Melilla los pasados 7 y 8 de noviembre ha sido un verdadero éxito de participación, generosidad y compromiso colectivo. A pesar del cambio de fechas —que por primera vez trasladó la campaña a principios de mes—, la respuesta de la ciudadanía superó todas las expectativas, especialmente el sábado, jornada en la que se vivió una gran afluencia en los supermercados participantes.
Pedro Paredes, presidente del Banco de Alimentos en la ciudad, ha calificado esta edición como “muy buena”, tanto en lo que respecta al volumen de donaciones como al compromiso del voluntariado. En esta decimotercera edición, cerca de 300 personas colaboraron de forma activa durante todo el fin de semana en distintos turnos y espacios (supermercados y nave). “No tengo palabras para describir la gratitud que siento hacia todas esas personas”, destacó Paredes.
El adelanto de fechas, una novedad a nivel nacional en los 54 bancos de alimentos del territorio, fue recibido de forma positiva. “Creo que se ha acertado con la idea, buscando el arranque del mes”, valoró el responsable local, que destacó el impacto positivo que tuvo la campaña en las compras de los ciudadanos. En muchos casos, se acercaron a los puntos de recogida coincidiendo con su compra habitual y no dudaron en aportar su granito de arena para apoyar a las familias más vulnerables.
El voluntariado ha sido clave en esta campaña. Un voluntariado heterogéneo, de diferentes capas sociales, culturas, edades... Jóvenes, adultos, mayores, personas con diversidad funcional, mujeres, hombres, niños y niñas… todos unidos participaron por una causa común; llenar las despensas del Banco de Alimentos para llegar a quienes más lo necesitan. “Es un orgullo tener a un voluntariado tan comprometido y tan implicado. Cada hora en el supermercado, cada sonrisa, explicando a los donantes, animando a las personas que acuden al supermercado a que donasen… nos llena de satisfacción”, resaltó Paredes profundamente agradecido por la implicación de la ciudadanía. Los turnos de colaboración estuvieron completos durante toda la jornada del fin de semana y, sobre todo, el sábado, día en el que se vivió una actividad especialmente intensa. Los voluntarios no solo informaron y explicaron la forma en la que los vecinos y vecinas podía participar, sino que además comenzaron, ya desde el primer momento, con las tareas de clasificación de los alimentos recogidos.
En paralelo a la actividad en los establecimientos físicos, en la nave del Banco de Alimentos se desplegó otro gran esfuerzo logístico. Desde el mismo viernes por la noche, asociaciones y entidades como el Centro Asistencial la Gota de Leche y la Ludoteca Hermana Eucaristía, entre otras, comenzaron las labores de clasificación. Durante el fin de semana, numerosas personas voluntarias, tanto adultas como menores, demostrando una vez más la implicación intergeneracional en esta labor y posibilitando adelantar trabajo. Un trabajo incesante que sigue contando con la participación de personas voluntarias que ayudan en el proceso una vez finalizados los días adscritos a la Gran Recogida del pasado fin de semana. “Llevamos clasificando desde ayer -lunes-. Son muchas toneladas de alimentos”, señaló Paredes, quien también aclaró que todavía no se pueden ofrecer cifras definitivas, ya que aún se está a la espera de los datos correspondientes a las donaciones económicas realizadas mediante tickets de caja. Una información que las cadenas de supermercados envían directamente a la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) y, posteriormente, se traslada a los bancos.
Además, la campaña de la Gran Recogida continúa abierta en muchos centros educativos, clubes deportivos y entidades sociales que siguen recolectando alimentos para sumarse a esta gran ola de solidaridad, algo que permitirá aumentar los kilos de alimentos. El recuento total de las donaciones de productos en los supermercados recolectados durante los pasados día 7 y 8 de noviembre, se espera tenerlo cerrado al finalizar la semana, mientras que las donaciones realizadas en caja se estima que tardará en conocer el monto total aproximadamente 10 días.
Una vez finalice la clasificación, los alimentos serán repartidos entre nueve entidades sociales colaboradoras, las cuales trabajan directamente con el Banco de Alimentos. También se reservará una cantidad específica para "atender las cestas de emergencia de las derivaciones de las distintas administraciones públicas", resaltó Paredes. Este sistema garantiza que los productos lleguen con rapidez y eficacia a las familias que realmente los necesitan. Pese al volumen extraordinario de trabajo que conlleva la Gran Recogida, el Banco de Alimentos continúa desarrollando su labor diaria habitual de recogida de excedentes industriales y mermas alimentarias, una tarea fundamental para mantener su capacidad de respuesta durante todo el año.
Pedro Paredes ha querido agradecer expresamente el apoyo recibido por parte de colectivos, asociaciones y entidades que se han volcado en esta edición. Entre ellos se encuentran: Aspanies, Feafes, alumnado de Grado FP del Enrique Nieto, IES Victoria Eugenia, Asociación de Vecinos Hijos de Melilla, Activas Melilla, Asociación Gitanos Siglo 21, Centro Asistencial de Melilla (Gota de Leche), NNGG PP Melilla, Asdiga al Hurria, Juventudes del PSOE, El Techo es un Derecho, Mujeres Vecinales, Ludotecas Hermana Eucaristía y María Inmaculada, Scouts de Melilla, Asociación NaNa, el sindicato CSIF, y muchísimos voluntarios y voluntarias independientes.
En un balance final, Pedro Paredes especifica que, tras esta actividad y colaboración incesante, “la primera impresión es de alegría y de satisfacción, tanto por el gran trabajo que hicieron las personas voluntarias como por la aceptación y las tantísimas donaciones de miles de melillenses que acudieron al supermercado a apoyarnos y, sobre todo, a aliviar las necesidades de muchas familias melillenses que pasan por dificultades”, afirmó el presidente del Banco de Alimentos.








