El Partido Popular (PP) cree que ha llegado la hora no sólo de ejecutar las dietas para alimentación y manutención de los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil -que, a fecha 21 de agosto, sólo llegaban al 61 por ciento de lo presupuestado para este año-, sino también de actualizarlas, algo que lleva sin hacerse desde hace más de 20 años, en 2005.
Para el partido que lidera Feijóo se trata de un asunto crucial, pues hay que evitar a toda costa que los agentes deban poner dinero de su bolsillo para sufragar los gastos derivados de sus servicios y desplazamientos.
No parece serio por parte de un país europeo que dice pertenecer al primer mundo tener a quienes deben velar por su seguridad interna en estas condiciones. Cabe recordar que los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil se dedican a las tareas más peligrosas que puede haber -dejando una guerra aparte- en el territorio nacional: homicidios, inmigración irregular, tráfico de drogas y control de las fronteras, entre otros puntos.
En Melilla bien sabemos de su importancia. Son ellos quienes mantienen a salvo, sin ir más lejos, la frontera de Beni Enzar, poniendo todo su esfuerzo y esmero en que esta sea segura. Gracias a ellos no hay saltos a diario ni entran en la ciudad autónoma sustancias nocivas para los ciudadanos. Son ellos también quienes velan por que no se produzca violencia de género y quienes apresan a quien la comete.
Dan tanto al país que parece mentira que los gobernantes no sepan apreciar lo que hacen por todos los ciudadanos.
Es, por tanto, de justicia que se reconozcan sus méritos y ni siquiera están pidiendo algo que no les corresponda.
No se puede esperar más. Unos y otros merecen ver recompensado un esfuerzo que en ocasiones afecta a sus propias vidas, y todo lo hacen por amor a un país que ha de saber corresponderles y devolvérselo. El PP se ha puesto manos a la obra para ello.








