La consejera de Política Social y Salud Pública, Randa Mohamed, ha confirmado que la próxima semana, previsiblemente el miércoles, se llevará a cabo un nuevo traslado de menores extranjeros no acompañados (MENA) desde Melilla a la península. En esta ocasión, serán tres los jóvenes que abandonarán la Ciudad Autónoma como parte del proceso de derivación a distintas comunidades autónomas, en cumplimiento del reparto estatal previsto.
Según explicó la consejera, estos traslados forman parte de un plan que está actualmente en ejecución y que continuará desarrollándose en las próximas semanas. “No solamente van a ir los menores que se han ido hasta ahora, sino que van a seguir yendo menores”, señaló, evitando precisar las comunidades receptoras para no individualizar destinos concretos en esta fase inicial del procedimiento.
Este avance se produce después de que a mediados de septiembre aún no se hubiera efectuado ningún traslado, como informó El Faro de Melilla en su momento. La situación ha comenzado a cambiar, con salidas que se están organizando de forma progresiva.
Frente a las críticas lanzadas recientemente por la delegada del Gobierno, que acusó a la Ciudad Autónoma de no participar en las reuniones relacionadas con los traslados, Randa Mohamed ha defendido la implicación total del área que dirige. Subrayó que las reuniones son de carácter técnico y que el equipo profesional de la consejería y de los centros de protección está plenamente involucrado.
“Son reuniones totalmente técnicas a las que asiste todo el equipo técnico de la consejería y también el de los centros de menores. En cuanto veamos relevante tener que asistir, iremos. Pero tengo toda la confianza en el equipo técnico que está acudiendo”, aseguró.
En ese sentido, la responsable de Política Social recalcó que la presencia de representantes políticos en estas reuniones no modificaría en absoluto el contenido de las decisiones, ya que “los criterios están establecidos y todo está decidido de antemano. Se trata de organizar y coordinar”.
Otro de los aspectos abordados por la consejera fue el relativo a las pruebas médicas para determinar la edad de los menores. Mohamed recordó que, por protocolo, estas pruebas se solicitan a todos los que llegan a la ciudad, independientemente de si están incluidos o no en los traslados previstos. Sin embargo, indicó que los plazos establecidos para los repartos no siempre permiten contar con los resultados a tiempo.
“Las pruebas se piden nada más llegar el menor, por obligación legal, y eso no coincide con los plazos que se nos da para trasladarlos. Es un trámite que se realiza desde hace muchos años y que no está vinculado directamente con el proceso de derivación”, explicó.
En cuanto a la ocupación actual en los centros de menores de la ciudad, la consejera indicó que hace una semana el número rondaba los 190 acogidos, aunque no pudo ofrecer una cifra actualizada a día de hoy.
Con esta nueva salida prevista para la próxima semana, Melilla da continuidad al plan estatal de distribución de menores no acompañados, un proceso que busca aliviar la presión sobre los centros de acogida de la ciudad y garantizar una atención más adecuada a estos jóvenes en otras comunidades del país.








