La Consejería de Política Social y Salud Pública de Melilla ha llevado a cabo el traslado de los 18 gatos que formaban parte de la colonia felina ubicada en el Parque Lobera. La operación se completó hace una semana, en respuesta a la situación de riesgo que suponían las obras en curso en esta zona verde de la ciudad, según confirmó la titular del área, Randa Mohamed.
Los animales fueron primero llevados a clínicas veterinarias para su revisión y atención sanitaria, y posteriormente fueron reubicados en refugios gestionados por voluntarios del plan de control de colonias felinas de la Ciudad Autónoma. “Se ha seguido escrupulosamente el protocolo que marca la Ley de Bienestar Animal, además del que tenemos establecido desde la consejería”, explicó Mohamed en Onda Cero.
La consejera defendió que la intervención era necesaria por razones tanto de seguridad como de salud pública. “El parque está en obras, hay maquinaria pesada, tráfico de vehículos y los gatos cruzaban constantemente la calle. Algunos ya habían sido atropellados y estaban en mal estado. Actuar era una cuestión de responsabilidad”, afirmó. Mohamed también subrayó que la retirada de los animales se ha hecho respetando la normativa y con criterios exclusivamente técnicos.
Frente a las críticas de algunos colectivos animalistas que manifestaron no conocer el destino de los animales, la consejera aclaró que los gatos fueron acogidos por refugios y personas que ya colaboran activamente en el plan de control de colonias. “Desde el primer momento se ofrecieron a acogerlos. Son personas voluntarias, responsables y comprometidas, que saben perfectamente dónde están los gatos”, añadió.
Mohamed insistió en que esta actuación no responde a un intento de eliminar las colonias felinas urbanas, sino que está orientada únicamente a intervenir en aquellos casos en los que el entorno no es adecuado para los animales, por tratarse de zonas peligrosas o insalubres. “No hablamos de encerrar a los gatos en jaulas ni de llevarnos todos los gatos de la ciudad. Hablamos de casos concretos en los que, por sentido común y bienestar animal, hay que actuar”, señaló.
En este sentido, recordó que ya está en marcha la construcción de un nuevo refugio para animales callejeros, gestionado por la Consejería de Medio Ambiente, y que se encuentra en una fase avanzada. Este nuevo espacio ofrecerá condiciones adecuadas y controladas para albergar colonias felinas en situación de riesgo, con zonas amplias, abiertas y adaptadas para la convivencia de los animales. Aunque no quiso adelantar una fecha exacta, Mohamed indicó que el refugio podría estar operativo el próximo año.
La consejera también explicó que se está reforzando el programa CES (Captura, Esterilización y Suelta), que tiene como objetivo controlar las colonias felinas de forma ética y sostenible. “Hemos pasado de un presupuesto de 40.000 a 100.000 euros, y ahora se gestiona de forma más eficaz, con la coordinación del Colegio de Veterinarios y la participación de todas las clínicas que se han querido adherir”, detalló.
Según Mohamed, el nuevo sistema evita la concentración de recursos en una única entidad y garantiza una gestión más equilibrada. “Cada clínica se encarga de una colonia y no se pasa a otra hasta que no se ha terminado la esterilización de la primera. Así aseguramos una intervención eficaz y ordenada”, explicó.
Por último, recalcó que todas las decisiones se han tomado siguiendo criterios técnicos, con el asesoramiento de los veterinarios de la Ciudad Autónoma, y dentro del marco legal vigente. “Se trata de velar por la seguridad, el bienestar y la salud pública. Y lo estamos haciendo con responsabilidad y transparencia”, concluyó.








