El senador del Partido Popular (PP) y vicepresidente de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu, ha asegurado a El Faro que la visita este fin de semana a Melilla de una delegación de la organización ha servido para que refrendar la dinámica en la que está establecida la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de “prestar especial atención a los riesgos y amenazas del flanco sur procedentes del Magreb, el Sahel y el África subsahariana”.
Tal como ha explicado Otazu, estos representantes tienen ahora “una visión más clara de los riesgos, los flujos migratorios y las amenazas híbridas”, entre otras cosas. Precisamente el sábado por la noche, en el Real Club Marítimo de Melilla, asistieron a una conferencia del general Ballesteros sobre la respuesta que da España a las amenazas híbridas y hablando de que la estrategia de seguridad nacional es compatible con las estrategias de la OTAN y de la Unión Europea (UE).
Los parlamentarios pudieron constatar que eso es así y ahora podrán seguir compartiendo experiencias en la OTAN y defendiendo los valores comunes ante riesgos que puedan poner en dificultades a la Alianza.
Para Otazu, son muy positivas esas manifestaciones de solidaridad mostradas mientras España hace lo mismo en el flanco este, con la guerra de Ucrania. Como dijo el presidente de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, Marcos Perestrello, si España tuviese alguna amenaza o algún riesgo, nunca estaría sola.
Se trata de algo que va muy en consonancia con el nuevo concepto estratégico de la OTAN aprobado en la cumbre de Madrid en 2022, que hablaba de una respuesta ante cualquier amenaza de cualquier país miembro de la Alianza (360 grados), aunque Otazu ha señalado que esa línea ya había comenzado a consolidarse en el anterior concepto estratégico aprobado en la cumbre de Lisboa en 2010.
En este sentido, cabe recordar que, según el Tratado de Washington (1949), que sirvió para fundar la OTAN, la defensa se haría ante un ataque armado contra el territorio de cualquier de las partes en Europa o en América del norte, contra los departamentos franceses en Argelia, contra el territorio de Turquía o contra las islas bajo la jurisdicción de cualquiera de las partes en la zona del Atlántico norte al norte del Trópico de Cáncer, lo que teóricamente dejaba fuera a Melilla.
Hoy en día, sin embargo, y más con el cambio de concepto estratégico, tal como ha subrayado Otazu, existe un compromiso de defensa de toda la integridad territorial de todos los países miembros de la Alianza frente a cualquier amenaza en cualquier dirección.
Una agenda cargada
Antes de llegar a Melilla, los parlamentarios asistieron en el Senado, el jueves por la mañana, a unas ponencias. Por la tarde llegó la mayoría a la ciudad autónoma y se produjo un primer encuentro en el hotel Tryp Melilla Puerto.
El viernes por la mañana fueron recibidos por el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, y asistieron a unas sesiones sobre migraciones a cargo de la Policía Nacional y la Guardia Civil. También hubo una ponencia sobre Irán y un encuentro con los jóvenes, así como una reunión del presidente de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, Marcos Perestrello, con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda.
Por la noche, hubo una cena en el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea en la que presenciaron una actuación del Ballet Colores, de Merche Hurtado, con su número de danzas multituculturales -flamenca, ‘amazigh’, hebrea e hindú- del que los parlamentarios, siendo de tantas nacionalidades distintas, también gozaron.
El sábado los parlamentarios asistieron a un izado de bandera y un homenaje a los caídos a cargo de la Comandancia General de Melilla (Comgemel) que, según Otazu, también “les gustó y les emocionó mucho”. “Disfrutaron mucho de ese evento, que estuvo muy bien organizado por la Comandancia”, ha reiterado. Ya por la tarde, visitaron Melilla la Vieja, después de lo cual comenzaron a marcharse de la ciudad.
Según Otazu, los parlamentarios -sobre todo los del norte de Europa, procedentes de Finlandia, Suecia y Noruega- “se quedaron muy impresionados porque no esperaban encontrar en África, en la frontera con Marruecos, una ciudad tan activa y dinámica”.
En este sentido, cabe recordar que su estancia en Melilla coincidió con la celebración del Iwa Fest, lo que contribuyó a que la experiencia fuera más satisfactoria si cabe.








