El Centro Penitenciario de Melilla está conmemorando la festividad de Nuestra Señora de la Merced con una programación especial que ha incluido competiciones deportivas, actividades recreativas y actos institucionales. La Virgen de la Merced es la patrona de las instituciones penitenciarias y de las personas privadas de libertad y cada 24 de septiembre se celebra su día con eventos que refuerzan la convivencia, el respeto y la esperanza entre los internos e internas de los centros penitenciarios.
Este miércoles, festividad oficial de Nuestra Señora de la Merced, se ha programado un desayuno y almuerzo especial para todos los internos e internas. A las 12:00 horas se celebrará una misa en honor a la Virgen en la Parroquia del Sagrado Corazón, y posteriormente se llevará a cabo el tradicional acto institucional en el Centro Militar de la Hípica, con la asistencia de autoridades e invitados de la ciudad.
Además, durante las últimas semanas, los distintos módulos del centro han sido escenario de competiciones de deportes populares, concursos de tiros de baloncesto, partidas de ajedrez, dominó, parchís y otros juegos que han contado con una participación masiva de los internos. Uno de los momentos más destacados fue la celebración del tradicional campeonato intermodular de fútbol sala, una cita que cada año despierta gran expectación entre los reclusos y que tiene como principal objetivo fomentar el espíritu deportivo y la convivencia.
La entrega de trofeos tuvo lugar la tarde del pasado martes y contó con la presencia de diversas autoridades Durante la ceremonia, se hizo entrega de premios, trofeos y reconocimientos a los participantes y ganadores de las distintas actividades organizadas. Igualmente, los internos recibieron ropa y material deportivo donado por la Federación Melillense de Fútbol, en una muestra de apoyo y colaboración con el trabajo que se realiza desde el centro.
El acto también incluyó una actuación de la Escuela Taller de Flamenco, que interpretó varias piezas de su repertorio ante un público que disfrutó del espectáculo. La jornada sirvió para resaltar el esfuerzo de todos los que han contribuido a que estas celebraciones se desarrollaran con éxito, así como para subrayar el papel positivo que tienen este tipo de iniciativas en el día a día de los internos.
La Virgen de la Merced fue declarada patrona de las prisiones en España el 27 de abril de 1939. Su devoción se remonta al siglo XIII, cuando San Pedro Nolasco fundó la Orden de la Merced tras afirmar haber recibido una aparición de la Virgen en Barcelona. Su misión original fue liberar a los cristianos cautivos, una labor que con el tiempo evolucionó hacia el acompañamiento y redención espiritual de quienes sufren cualquier tipo de cautiverio.
El término “merced” significa misericordia, compasión o ayuda, conceptos que definen la figura de la Virgen como símbolo de esperanza para los presos. La festividad del 24 de septiembre no solo es una celebración religiosa, sino también una oportunidad para reflexionar sobre la dignidad humana, la reinserción social y la posibilidad de un nuevo comienzo.
La Pastoral Penitenciaria desempeña un papel clave en esta tarea, acompañando a los internos en su proceso de transformación personal, brindando apoyo espiritual y promoviendo la humanización de la vida penitenciaria. Su labor, unida a eventos como los celebrados en estos días en Melilla, pone de manifiesto el compromiso de las instituciones con una reinserción real y respetuosa de los derechos de cada persona.








