La música vuelve a ser la gran protagonista en la Ensenada de los Galápagos. El festival 'Música y Mar', una cita que ha llenado de ritmo las tardes y noches de agosto y septiembre, celebra este fin de semana su gran clausura con dos veladas de conciertos gratuitos que prometen dejar huella.
El viernes 12 y el sábado 13 de septiembre, a partir de las 20:00 horas, cuatro formaciones melillenses —Parecidos Razonables, Náufragos Urbanos, Dique Sur y Noviembre— demostrarán que el talento local está más vivo que nunca.
Durante las últimas semanas, la Ensenada de los Galápagos se ha consolidado como uno de los escenarios más atractivos para la música en directo. Su entorno natural, con el mar como telón de fondo y la brisa mediterránea ha creado una experiencia única. El festival, que ha apostado por entrada libre y un servicio de barra para disfrutar de bebidas en un ambiente distendido, cierra así su primera edición que ha acercado el pop, el rock y los sonidos alternativos a los melillenses.
El objetivo, según la organización, era acercar la música a la ciudadanía, apoyar a los grupos de la ciudad y demostrar que Melilla es capaz de ofrecer propuestas culturales de gran calidad en espacios abiertos. La acogida ha sido tan buena que ya se habla de convertir 'Música y Mar' en una tradición anual.
Viernes 12: Pop y rock con sello melillense
La primera de las dos noches finales, el viernes 12 de septiembre, estará marcada por el encuentro entre dos formaciones que han sabido ganarse al público a base de talento y energía: Parecidos Razonables y Náufragos Urbanos.
Parecidos Razonables, liderados por la poderosa voz de Lola Padial, son una referencia indiscutible en la ciudad. El grupo nació de la disolución de la banda Bajo Sospecha y se ha convertido en sinónimo de espectáculo y calidad. “Somos músicos de toda la vida de Melilla. Queríamos seguir compartiendo con el público la música que nos apasiona”, explica Padial.
Su propuesta se centra en covers de pop rock nacional e internacional, capaces de hacer cantar a todo el mundo. En su repertorio suenan clásicos de Queen, Bon Jovi, ACDC, además de artistas como Rafael, Alaska o Adele. Con una formación que incluye a Jesús Heredia en la batería, Juan Carlos Feliu en el bajo, Lázaro Cervantes y Omar en las guitarras, y Miguel Bravo a los teclados, el grupo garantiza una puesta en escena impoluta.
Junto a ellos, Náufragos Urbanos aportará un toque más alternativo. Su historia se remonta a 1999, cuando tres amigos —Pedro, Luis y Nacho— comenzaron a reunirse de forma improvisada en una sala del campus de Magisterio. “Todo empezó casi por casualidad, con un par de guitarras españolas”, recuerda Nacho, vocalista y sintetizador. Desde entonces, la formación ha cambiado de integrantes, pero mantiene intacta su esencia.
Actualmente, la banda está compuesta por Pedro (bajo), Quique y Mon (guitarras), Manolo (batería) y el propio Nacho. Su estilo, difícil de encasillar, mezcla influencias de rock alternativo e indie con un aire noventero. “Ni nosotros mismos sabemos exactamente cómo definirlo; hacemos lo que nos gusta”, confiesa su cantante. Para el festival presentarán canciones propias, además de algunos covers especialmente elegidos. “Es una oportunidad para que la gente escuche algo distinto, alejado de la música comercial”, añade Nacho, animando a los melillenses a acercarse a esta cita única.
Sábado 13: Veteranía y melodías noventeras
El sábado 13 de septiembre llegará el turno de dos bandas que representan distintas generaciones de la escena musical local: Dique Sur y Noviembre.
Dique Sur es sinónimo de experiencia y versatilidad. Nacido en 1997, el grupo está liderado por los hermanos Mabel, Jesús y Javier Romero Imbroda, y a su alrededor se han sumado músicos profesionales como Sergio Muela (guitarrista y productor) y Antonio Sierra (batería). Su propuesta abarca desde boleros y baladas hasta pop y rock, con un estilo propio que ellos mismos componen y producen.
Durante los primeros años del siglo XXI, Dique Sur vivió una etapa intensa, actuando en ciudades como Madrid, Granada y Málaga, además de su Melilla natal. Tras un parón, el grupo resurgió con fuerza tras la pandemia. Hoy presume de haber publicado alrededor de 60 canciones en plataformas digitales, lanzando nuevos sencillos de forma regular. Su concierto en la Ensenada de los Galápagos será una oportunidad para repasar su amplia trayectoria y presentar sus últimos trabajos.
La noche se completará con Noviembre, una formación que representa la pasión por el rock melódico de los 90. Creada en 2017, la banda nació cuando varios músicos decidieron seguir juntos tras la disolución de un proyecto anterior. “La música forma parte de nuestra vida; era imposible dejarlo”, explicaban a El Faro en una entrevista anterior. El nombre, tan sencillo como simbólico, surgió porque su primer ensayo fue un 17 de noviembre.
El grupo lo integran Juan Antonio Mimon (guitarra, voz y coros), Miguel Ángel Vidal (teclados y coros), Paco Caparrós (bajo), José Mari (voz principal) y Tete Ramos (batería). Todos ellos cuentan con experiencia en formaciones como Arma Blanca, Edone, Input, Apocalipsis u Oldskull, lo que les otorga una base sólida y una puesta en escena de gran calidad. Su actuación promete ser un viaje sonoro a las mejores influencias del rock de finales de siglo.
Un escenario incomparable
Más allá de la música, el verdadero encanto de este festival reside en su escenario natural. La Ensenada de los Galápagos es un enclave único, donde el sonido de las olas se mezcla con las notas de guitarras y teclados, creando una atmósfera mágica. “Tenemos que explotar esta zona, es maravillosa”, insiste Lola Padial, convencida de que la ciudad debe aprovechar al máximo este espacio para propuestas culturales de calidad.
El público encontrará un ambiente relajado, con la posibilidad de disfrutar de una bebida en la barra mientras contempla el atardecer. Familias, grupos de amigos y amantes de la música en general encontrarán aquí un plan perfecto para despedir el verano.








