La tecnología, la inteligencia artificial, los grandes estudios que realiza la gente, ingenieros, abogados, políticos y responsables de la gestión de ayuntamientos y Comunidades Autónomas que no se han enterado que el tiempo no pasa para todo el mundo.
Hay millones de personas en este país que la tecnología, por mucho que se empeñen, no va a formar parte de su vida, aun a sabiendas de que es totalmente necesaria. Pero parece ser que a nadie le importa.
Quienes nos representan políticamente parece que han nacido con un ordenador debajo del bazo, y que todo lo que ocurre respecto a la informática y su manejo lo dominan perfectamente.
Yo tengo mis dudas, y más bien creo que se enteran de poco, pero queda muy bien de cara a la sociedad. Tecnología y avances de todo tipo, lectores y medios que asombran y facilitan la vida a los ciudadanos. O no, y lo que ocurre es todo lo contrario.
La gran mayoría de las personas de una edad determinada están perdidas porque no entienden tanta tecnología, pero a quien le importa. Si tus padres no son capaces de sacarse una tarjeta de embarque, de pagar con un teléfono móvil o de conectarse con la web de la ciudad para sacarse un justificante de residencia… a quien le importa.
Lo importante es que la gente vote, cuando hay elecciones. Pero a pocos les importa el darse cuenta que han pasado a la historia, que son insignificantes en esta sociedad de futuro de la que también forman parte y que además su voto no tiene ningún otro valor en esta sociedad.
Es muy lamentable que, a pesar de la tecnología, no hayamos dado su sitio a nuestros mayores, a quienes nos han hecho hombres y mujeres, y nosotros hayamos optado por el camino de lo fácil.
Si todo el mundo dice tecnología y agenda 2030 pues eso, y aunque nosotros no hayamos optado por ello, no existe nada más.
Pongamos freno a lo que está pasando. La tecnología es maravillosa y nos beneficia a todos, pero no podemos dejar a un número importante de ciudadanos (sobre todo mayores) abandonados en la cuneta como si fuesen escoria y material de desecho.
Todos sabemos que hay un número importante de personas que no se maneja con cajeros, citas previas, y todo lo que tenga que ver con la tecnología moderna, pero parece que a nadie le importa, empezando por los políticos.
No lo están ustedes haciendo bien, mis padres no pueden sentirse en su país de origen extranjeros. Deben ustedes habilitar un sistema para que a los mayores se les facilite la vida en ese sentido.
Quiero llegar a un parking en el puerto, a sacar un billete de barco y que esto no se convierta en una odisea para aparcar mi coche. Antes no era así, pero parece ser que todo es dinero y que los ciudadanos no importan para nada.
Además, y, por si fuera poco, no hay nadie que te asista para facilitarte las cosas. Es penoso que la sociedad de ciudadanos que nos hizo ricos hace años (casas, agua potable, calefacción, aire acondicionado, comida, frigorífico, ropa… y un largo etc. que no tiene el resto del mundo) sean ignorados tecnológicamente y se pase página sin tenerles en cuenta.
Qué falta de respeto hacia aquellos que nos lo han dado todo. Hasta para ir al médico deben saber de tecnología. Sorprendente lo que encierra el ser humano, y sobre todo los políticos, quienes son la voz del pueblo y se deben a sus votantes. Asco es lo que generan quienes nos hacen sentir inválidos y ajenos a esta nueva sociedad que no deja de ser la de antes, pero imposibilitando el papel de los más mayores en todo tipo de situaciones.
Vas al ayuntamiento y debes tener conocimientos sobre informática aunque sea para sacarte la cita, vas a pasar la ITV del coche y otro tanto de lo mismo, vas a Hacienda y terminas diciéndole a la oficina que todos sabemos que te saquen la cita porque tú no puedes sacarla, vas a donde sea y tienes que sacarte cita previa mediante sistemas informáticos, en fin una desesperación para nuestros mayores y para algunos no tan mayores.
¿Qué sociedad hemos creado que nos imposibilita a la mayoría a ejercer como ciudadanos?








