El próximo sábado 23 de agosto será una fecha marcada por la emoción para muchos melillenses: el Soul Beach, ubicado en la playa de los Cárabos, cerrará definitivamente sus puertas. Como colofón, el establecimiento ha organizado una cena especial a las 21:30 horas, seguida de la actuación del reconocido monologuista Pablo Carbonell a las 23:00 horas, y una fiesta de despedida para clientes y amigos del local.
Luis Crouseilles, uno de los gerentes del Soul Beach, ha compartido con El Faro de Melilla los detalles de esta última noche. Sobre la elección de Pablo Carbonell como invitado especial, explicó que fue fruto de buscar algo diferente, dentro de las posibilidades económicas del local: "Se dio la oportunidad de traer a Pablo, encajaba en nuestro presupuesto y fue una alegría que aceptara. Normalmente actúa en locales más grandes, así que es un privilegio que haya querido estar en un sitio pequeño, más íntimo y cercano como el nuestro."
Una noche para agradecer y celebrar con los fieles del Soul Beach
Crouseilles reconoce que el evento ha sido preparado con mimo, pensando especialmente en los clientes más fieles del Soul: “Buscábamos algo especial, un pequeño salto de calidad con una figura más conocida. Es una forma de recompensar a nuestros clientes más asiduos, que ya están comprando entradas por internet para no perderse la despedida.”
La noche comenzará con una cena tipo “cocktail” de pie en la terraza, seguida de la actuación del humorista. Para la ocasión, el salón interior se transformará en un mini patio de butacas, donde el público podrá disfrutar del monólogo en un ambiente cercano. La noche culminará con una fiesta informal con copas, fotos y recuerdos, como un último brindis por los años vividos.
15 años de historia: el alma de la playa de los Cárabos
El Soul Beach no es un simple chiringuito. Para muchos, ha sido un símbolo de cultura, ocio y buen ambiente en la costa melillense. Aunque el local lleva unos 15 años en funcionamiento, Crouseilles y su equipo lo gestionan desde hace cinco o seis años, tras hacerse con la licitación. Anteriormente, el espacio ya ofrecía monólogos y actuaciones bajo la gestión de Juan Carlos García.
“Llevamos varios años intentando dar lo mejor de nosotros. Hemos apostado por ofrecer algo diferente cada fin de semana: conciertos, monólogos, magia... Nuestra intención siempre ha sido enriquecer la vida cultural de la ciudad”, comenta Crouseilles.
Navidades, magia y noches viejas: recuerdos que perduran
Al preguntarle por los momentos más especiales vividos durante su gestión, el gerente se emociona. Recuerda especialmente las Navidades y Nocheviejas, cuando el Soul Beach se convertía en el punto de encuentro de decenas de familias: “Nosotros trabajamos, pero también venimos de una familia muy unida. Ahora, esas fiestas las vivimos desde el local, intentando que nuestros clientes se sientan como en casa. Es muy emotivo.”
Entre los eventos más memorables destaca también la magia del Mago Sarapín, muy querido por el público infantil, así como los conciertos de artistas como Diego Martín, que marcó una noche especial tanto para el equipo como para el público.
“Fue mágico. Diego es de aquí y eso se notó. También nos quedamos con la presencia de Javi Aguilera, monologuista y amigo que ahora triunfa en la península. Son artistas que han dejado huella".
Una referencia cultural en la ciudad y en las redes
El Soul Beach ha sido durante años una ventana cultural en Melilla, con una programación constante que ofrecía alternativas a la escasa oferta de ocio.
También ha funcionado como embajador turístico informal gracias a la proyección en redes sociales de los artistas que pasaban por allí: “Les hacemos de guías turísticos. Los llevamos a Melilla la Vieja, a Rostrogordo, a los pinos, a las playas... Y ellos lo comparten. Eso también es importante para la ciudad: ser visibles fuera.”
El cierre: una cuestión de licitación y renovación
El cierre definitivo del Soul Beach responde a la finalización del contrato de licitación , tras varias prórrogas concedidas en el pasado.
Crouseilles confía en que, tras las reformas que la Ciudad Autónoma de Melilla prevé realizar en la zona, se vuelva a abrir una nueva licitación, en la que espera poder volver a participar. “Hemos solicitado prórrogas y nos las concedieron, pero ya finaliza el contrato. El local necesita una renovación. Es un espacio en la playa que ha aguantado bien, pero necesita una cara nueva, a la altura de los chiringuitos que ves en Málaga o en las Islas".
Un adiós con sabor a "hasta pronto"
Aunque el cierre es definitivo por el momento, el equipo de Soul Beach no lo vive como una despedida total. Su intención es regresar en cuanto sea posible, con nuevas ideas y el mismo espíritu que ha marcado su historia. “Nos gusta lo que hacemos, y nuestros clientes nos lo piden: ‘tenéis que volver’. Hemos creado algo especial y nos encantaría poder retomarlo en el futuro" , comenta Crouseilles.
Una última noche para la memoria colectiva de Melilla
El sábado 23 de agosto, el Soul Beach ofrecerá su última noche, pero también una celebración de todo lo vivido.
No solo cierra un local, sino una etapa importante de la vida cultural de la playa melillense. Una noche que, sin duda, quedará grabada en la memoria de muchos. “Será una noche para reír, para brindar, para recordar. Para decir gracias. Y, quién sabe, quizás también para decir: ‘nos vemos pronto’", concluye.









Es una pena el cierre de este local, quizás lo único que quedaba para tomarte algo en la playa/puerto. Vamos de mal en peor, primero se traspasó el chiringuito de la Amistad, el único que realmente era un chiringuito de playa, luego vimos cerrar La Pérgola y solo hay que ver en lo que se ha convertido el local actualmente y ahora el Soul Beach, nos vemos haciendonos socios del Club Marítimo para poder tomarte algo en la costa de la Ciudad.
De verdad los gobernantes no se dan cuenta de que la ciudad está muriendo a una velocidad endiablada y no tratan de ayudar a estos hosteleros, este es el turismo que quieren vender al público peninsular.
Soy de Melilla y vivo fuera, pero cada vez que vengo me da más pena lo dejada que está mi ciudad.
Sirva mi crítica en un intento de poder mejorar y facilitar las condiciones a las pocas personas que desean montar sus negocios de hostelería u otros, y así revitalizar nuestra ciudad.
Muchas gracias
Se acabó la función