El pasado jueves, un gigantesco mural realizado entre usuarios, monitores y profesionales puso fin a las actividades de playa que Autismo Melilla realizó lunes, martes y jueves durante el mes de julio en la playa de La Hípica. Entre las 10:30 y las 13 horas, usuarios de la asociación, con edades comprendidas entre los cinco y los veintiocho años, acompañados de profesionales, voluntarios y un formidable equipo de monitores de la Fundación de la Federación de Fútbol desarrollaron paseos, juegos dentro y fuera del agua y desayunos saludables en un ambiente alegre y festivo. Llama la atención cómo la combinación de sol, arena y mar ejercen sobre las personas con autismo un potente efecto socializador, incluso para chicos con este área muy afectada. participaron una media de cuarenta usuarios y más de treinta cuidadores y la actividad fue subvencionada por el Instituto del Mayor y Servicios Sociales (Imserso) y las Consejerías de Educación y de Políticas Sociales de la Ciudad Autónoma.
La entidad apenas ha descansado, ya que este lunes, 4 de agosto, comenzaron los tradicionales campamentos de verano que, durante cuatro semanas, pretenden mantener ocupados y entretenidos a niños y jóvenes con autismo, a la vez que proporcionar un espacio de respiro a sus familias de lunes a viernes de 9:30 a 14 horas. Se están desarrollando en el incomparable marco del Fuerte de Rostrogordo, que reúne naturaleza, aire puro y diversión en su piscina. Colaboran las Consejerías de Políticas Sociales y la de Educación y Deportes y participan, en función del turno semanal elegido, una media de 32 chicos con Trastornos del Espectro del Autismo. Además del personal contratado al efecto, es imprescindible la colaboración, tanto de voluntarios y prácticos, como de profesionales que, pese a ser especialistas en otras áreas, en época de vacaciones escolares, echan una imprescindible mano en el día a día de Rostrogordo.







