El Colegio de Psicólogos de Melilla ha alzado la voz ante la flagrante omisión de criterios psicológicos especializados en el protocolo gubernamental de reparto de menores no acompañados, exigiendo una participación activa en la estrategia que trasladará a 3.000 MENAS desde el 28 de agosto a Canarias, Ceuta y Melilla.
La urgencia de una evaluación psicológica integral
"Es inadmisible que se implemente una medida de tal envergadura sin una valoración psicológica previa y rigurosa", ha declarado categóricamente el decano del Colegio, quien subraya la necesidad imperante de establecer protocolos de evaluación que determinen el estado emocional, los posibles traumas y las necesidades específicas de integración de cada menor.
La institución colegial considera imprescindible una batería de evaluaciones que contemple:
- Diagnóstico del estado psicológico y detección de traumas
- Evaluación de competencias lingüísticas y cognitivas
- Análisis de antecedentes familiares y sociales
- Diseño de estrategias individualizadas de integración
Con contundencia inusitada, el responsable colegial ha calificado la política migratoria actual como "una sucesión de parches improvisados que trasladan el problema de una comunidad a otra sin abordar las causas de fondo", denunciando la ausencia de una estrategia integral y sostenible.
El Colegio de Psicólogos reclama ser incorporado de forma inmediata en el diseño e implementación de protocolos de atención, después de constatar que ninguna autoridad competente se ha dirigido a la institución para solicitar asesoramiento especializado en una materia que requiere intervención psicológica profesional.
"No es aceptable que se margine a los profesionales especializados en una cuestión que demanda experticia psicológica", ha enfatizado el decano, quien considera esta exclusión como "una negligencia institucional de graves consecuencias".
Propuesta ejecutiva: Unidad de Intervención Psicosocial
La institución colegial ha presentado una propuesta concreta y ejecutable: la creación inmediata de una Unidad de Intervención Psicosocial dentro de la Consejería de Bienestar Social, dotada de profesionales especializados y recursos suficientes para:
- Supervisar y evaluar todos los programas de atención a menores migrantes
- Establecer protocolos de seguimiento psicológico continuado
- Coordinar las intervenciones de las diferentes organizaciones
- Garantizar la calidad y eficacia de las actuaciones
La propuesta del Colegio no se limita al diagnóstico del problema: exige implementación inmediata y compromiso presupuestario para garantizar que la atención a los menores migrantes se ejecute con estándares profesionales y resultados medibles.
Concluyendo, la entrevista con el recién renombrado decano del Colegio de Psicólogos, deja entrever que son las administraciones competentes las que tienen, ahora, la responsabilidad de demostrar si realmente apuestan por una gestión profesional y rigurosa de esta problemática, o si continuarán con las actuaciones improvisadas que hasta la fecha han caracterizado el abordaje de la cuestión migratoria. El Colegio de Psicólogos de Melilla mantiene su disposición para colaborar, pero exige que se reconozca la necesidad imperante de intervención psicológica especializada en un asunto que afecta directamente al bienestar de menores en situación de vulnerabilidad.







