La compañía CEPSA ha asegurado que los pedidos de gas butano en Melilla son gestionados de forma centralizada y se entregan en su práctica totalidad en un plazo de 24 horas desde la solicitud. Así lo ha explicado la empresa tras algunas quejas de vecinos de la ciudad que en semanas recientes denunciaron retrasos en la entrega de bombonas, como recogió El Faro de Melilla.
Desde CEPSA se aclara que el sistema de atención y pedidos está unificado para toda España, y funciona las 24 horas del día durante los siete días de la semana. Este modelo centralizado, apuntan, permite mejorar la atención al cliente al ofrecer un servicio ininterrumpido. A través de este sistema, los pedidos pueden realizarse de forma automática mediante una interfaz interactiva (IVR), y en caso de fallo o de llamadas desde teléfonos fijos, se transfiere la atención a una operadora, evitando así que ninguna solicitud quede sin tramitar.
A pesar de que las operadoras que reciben las llamadas están ubicadas en Madrid, CEPSA subraya que los pedidos de los melillenses se siguen tramitando exactamente igual que antes. Es decir, una vez que el pedido entra en el sistema, este se remite al personal de reparto de Melilla, que es quien se encarga de la entrega a domicilio de las bombonas.
Uno de los aspectos más destacados de este servicio es el tiempo de entrega. Según indica la empresa, aunque la legislación española establece un plazo máximo de 72 horas para la entrega de este tipo de suministros por parte de operadores autorizados como GASIB, en el caso de Melilla se está cumpliendo un estándar más exigente: el reparto se realiza, en la gran mayoría de los casos, en menos de 24 horas.
Con esta aclaración, CEPSA busca responder a las críticas vertidas por varios vecinos que en fechas recientes denunciaron retrasos en la llegada de bombonas de butano, especialmente en zonas donde viven personas mayores. En esas quejas, recogidas en este diario, los usuarios expresaban su malestar por lo que consideraban un fallo en la calidad del servicio.
La compañía insiste en que el nuevo sistema no ha alterado el proceso de distribución en la ciudad, sino que pretende reforzarlo mediante una gestión centralizada y tecnológica que garantice mayor eficiencia y trazabilidad en los pedidos.
Además, CEPSA señala que mantener el reparto local es una prioridad, y que el personal destinado en Melilla continúa realizando las entregas con la misma dedicación que antes, contribuyendo a que el suministro de butano llegue a los domicilios con puntualidad y seguridad.
La empresa también recuerda que cualquier incidencia puede ser atendida directamente a través del sistema, que dispone de mecanismos para derivar la llamada a operadoras si el cliente lo necesita, garantizando así una atención accesible incluso para personas mayores o con dificultades para utilizar dispositivos automáticos.
Con estas medidas, CEPSA y GASIB buscan reafirmar su compromiso con los ciudadanos de Melilla, asegurando que la calidad del servicio no solo cumple con los estándares legales, sino que intenta superarlos para ofrecer una atención eficaz, rápida y adaptada a las necesidades locales.








