El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, comentó ayer algo realmente impactante: en el presupuesto del Estado de 2021 figuraba una partida de 16 millones de euros para la construcción de dos emisarios submarinos para Melilla pero al año siguiente, ese dinero había desaparecido del documento económico del Gobierno de Sánchez. La pregunta es ¿por qué? ¿Qué pasó para que ese proyecto inicial que ya había entrado en fase de trámite, de pronto se para y se le quita la inversión que se había previsto presupuestariamente?
Según lo comentado por Ventura, se trataba de dos emisarios cuya labor era sacar aguas residuales hacia mar adentro. Y no solo eso. También aseguró que “se celebraron reuniones previas, estaban los informes medioambientales aprobados y todo cerrado" y de pronto, quedó en nada. La idea era hacer uno desde la zona de Horcas Coloradas y el otro en el sector del Dique Sur.
De ahí que pretenda conseguir que la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, explique con claridad qué sucedió con esos 16 millones de euros, sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de infraestructuras básicas para la ciudad y, sobre todo, para que se pueda cumplir de manera eficiente con las normas medioambientales. De tanta necesidad son ambos emisarios submarinos que el propio Ejecutivo melillense se ha dirigido a Madrid para solicitar que se retome aquel proyecto y la correspondiente inversión; sin embargo, por ahora solo hay silencio.
Desde luego sería interesante que Sabrina Moh respondiera a esa pregunta fundamental del por qué y para qué se quitó la partida presupuestaria que debía venir a Melilla en 2021 para esos emisarios. ¿Dónde fue a parar ese dinero? ¿Por qué se dio marcha atrás en unas obras de infraestructuras de tanta importancia? Es realmente exigible que la Delegación le diga a todos los melillenses la verdad de lo sucedido porque 16 millones de euros es una cantidad muy respetable, la ciudad clama por las inversiones públicas del Estado y los contribuyentes están en su derecho de ser informados de lo que pasa con sus impuestos.
Si no hubiera respuesta, sería preocupante ver cómo se juega desde el Gobierno central con las necesidades de Melilla sin que ni siquiera tengan la consideración de dar explicaciones. Los melillenses merecen respeto y eso es lo que hay que exigir en casos como éste.








