En una rueda de prensa ofrecida hoy a las 10:00 horas, el consejero de Educación de Melilla, Miguel Ángel Fernández Bonnemaison, ha detallado el nuevo convenio de enfermería escolar suscrito con el Ministerio de Educación y Formación Profesional. Este acuerdo posiciona a la Ciudad Autónoma como líder nacional en el ratio de enfermeros escolares por alumno, un logro que, según palabras del propio Bonnemaison, refleja el compromiso del Gobierno autonómico con la salud y el bienestar de la comunidad educativa.
"Estamos a la cabeza en España según los estudios del Colegio Nacional de Enfermería", ha afirmado el consejero. Con la incorporación de 17 enfermeros escolares, Melilla se sitúa por encima de la media nacional y establece un nuevo estándar de atención sanitaria en el entorno escolar. Esta medida no solo mejora la respuesta ante emergencias y tratamientos rutinarios, sino que también ofrece una mayor tranquilidad a las familias.
Convenio financiado íntegramente por la Ciudad Autónoma
El nuevo convenio, aprobado ayer en el Consejo de Gobierno y firmado esta mañana por el Presidente de la Ciudad, está pendiente únicamente de la rúbrica de la Ministra de Educación para su publicación oficial en el BOE y el OME. A partir de ese momento, se procederá a la contratación formal del personal.
Uno de los aspectos más destacados del acuerdo es que está financiado en su totalidad por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla, con una inversión prevista para este año de 724.339 euros. Esta financiación cubrirá la contratación y equipamiento de los profesionales que estarán presentes en los centros educativos desde el primer día del curso escolar.
"Es un convenio de larga tramitación porque involucra a varias administraciones", ha explicado Bonnemaison. "Hemos estado trabajando mucho para que podamos disfrutar de este convenio ya en vigor desde principio del curso, y que los enfermeros puedan estar en el aula nada más comenzar las clases".
Ampliación del horario
A diferencia del curso anterior, este año los profesionales de enfermería cubrirán la totalidad de la jornada lectiva, es decir, de 9:00 a 14:00 horas. En palabras del consejero, “ hemos aumentado una hora diaria para que puedan cubrir las 25 horas semanales que son las 5 horas diarias de jornada lectiva de los colegios”.
Esta extensión del horario responde a la necesidad de garantizar la presencia continua de personal sanitario durante el horario escolar, especialmente ante situaciones imprevistas que requieren atención inmediata. Además, permite una mayor integración de las enfermeras escolares en la vida diaria del centro educativo.
Formación específica
Más allá de la atención sanitaria directa —como la administración de medicamentos, primeros auxilios o el seguimiento de tratamientos crónicos—, las enfermeras escolares tendrán un papel proactivo en la educación sanitaria. Bonnemaison ha señalado que se trabajará en campañas de concienciación y prevención en colaboración con la Consejería de Políticas Sociales y Salud Pública.
"Las funciones de las enfermeras son amplias", ha detallado, "van desde atender un posible accidente hasta colaborar con campañas de vacunación y formación a alumnos y familias". Este enfoque integral incluye también una formación específica para el personal, actualmente en negociación con el Colegio de Enfermería, la Dirección General de Enfermería del Ingesa y la propia Consejería.
El objetivo es que todas las enfermeras escolares cuenten con una capacitación adecuada para el entorno educativo. Esto garantiza una atención de calidad adaptada a las necesidades concretas del alumnado.
Equipamiento y espacios adaptados
Una de las principales preocupaciones durante la implementación del programa ha sido la adecuación de espacios físicos dentro de los centros educativos para albergar los puestos de enfermería. "En todos los colegios habrá un espacio para la enfermería", ha asegurado el consejero, aunque reconoce que algunos centros han tenido que reorganizar su infraestructura para hacerlo posible.
La Consejería de Políticas Sociales y Salud Pública se encargará de dotar estos espacios con el material necesario, tanto en equipamiento médico como en suministros básicos, para garantizar un entorno adecuado de trabajo. El convenio contempla la contratación de personal para cada uno de los 17 centros que existen en la ciudad autónoma, incluyendo tanto centros públicos como privados.
A pesar de que el curso anterior las contrataciones se produjeron con retraso —en el segundo trimestre, según recordó el consejero—, este año se ha adelantado todo el proceso para que los enfermeros y enfermeras estén en sus puestos desde el primer día de clase.
¿Qué pasa con la bolsa de trabajo?
En relación con el personal contratado en el curso anterior, muchos de ellos no completaron el curso completo debido al retraso inicial en las contrataciones. Esto plantea dudas sobre cómo se aplicará la bolsa de trabajo para el próximo curso. El consejero indicó que esto dependerá de si han cumplido el mínimo de tiempo trabajado exigido para ser considerados temporales, aunque dejó claro que será Función Pública quien estudie cada caso individualmente.
“Muchas repetirán”, aventuró, “pero no se puede generalizar porque hay casos distintos, incluso algunas renuncias”.
¿Convenio prorrogable?
El acuerdo actual estará en vigor hasta el 30 de junio de 2026. Al ser financiado íntegramente por la Ciudad Autónoma, su renovación dependerá de la voluntad política y presupuestaria del Gobierno local. Bonnemaison fue claro al respecto. “Lo deseable es que funciones como esta, esenciales en el ámbito escolar, sean asumidas por el Ministerio. Pero mientras tanto, nosotros seguiremos apostando por ellas”.
El consejero aprovechó también para recordar que otros perfiles profesionales como los 75 técnicos de educación infantil o los 25 cuidadores de educación especial son también financiados por el Gobierno local, lo cual revela una implicación directa en áreas que muchas veces deberían recaer en la administración central.
La apuesta firme de Melilla por la enfermería escolar no solo la sitúa a la cabeza del país en cuanto a ratio de profesionales por alumno, sino que establece un modelo pionero en la atención sanitaria y educativa. Con un enfoque preventivo, formativo y asistencial, el convenio refuerza la idea de que los colegios deben ser también espacios seguros desde el punto de vista de la salud.
La Ciudad Autónoma, con esta iniciativa, no solo da un paso adelante en términos de gestión educativa y sanitaria, sino que lanza un mensaje claro: la salud de los menores es una prioridad absoluta. Y Melilla, en este ámbito, marca el camino.








