El reciente comunicado conjunto de los rectores de las universidades públicas andaluzas, que critica la proliferación de títulos en centros privados autorizados por la Junta de Andalucía, ha generado una ola de reacciones políticas e institucionales. En el caso de Melilla, el vicepresidente primero y consejero de Fomento, Miguel Marín, ha querido marcar posición al respecto y ha comparecido ante los medios para manifestar la postura del Gobierno de la Ciudad Autónoma.
Lejos de alinearse con la crítica frontal de las universidades públicas, Marín ha defendido abiertamente un modelo mixto en el que convivan tanto la universidad pública como la privada, como vía para ampliar las oportunidades formativas en Melilla y en el conjunto del país. “Nosotros, desde el Gobierno de la ciudad, estamos a favor de la educación en todos sus ámbitos, en el ámbito universitario también, y cuantas más oportunidades haya para el conjunto de los ciudadanos, mucho mejor, tanto pública como privada”, afirmó.
Críticas al Gobierno central
Durante su intervención, Marín aprovechó también para trasladar una crítica directa al Gobierno de España, al que acusó de no prestar ningún tipo de apoyo para ampliar la oferta de titulaciones universitarias en la ciudad. “¿Qué estamos padeciendo en nuestra ciudad? Pues que hay un Gobierno de España que debería ayudar a la ciudad autónoma de Melilla para aumentar el número de titulaciones universitarias y no pone ni un solo euro”, denunció.
En este sentido, aseguró que, a pesar de esa falta de respaldo estatal, el Ejecutivo local va a continuar impulsando la expansión de los estudios universitarios. “Aunque no nos ayude, desde el Gobierno de la ciudad vamos a seguir apostando por ampliar el número de titulaciones universitarias a través de la universidad, pero no descartamos ninguna otra fórmula para que el resultado se dé”, explicó.
Más oportunidades para los jóvenes de Melilla
Marín insistió en que el verdadero propósito de esta política educativa no es otro que el de ofrecer oportunidades reales a los jóvenes melillenses para que puedan cursar estudios universitarios sin necesidad de abandonar la ciudad, y a la vez atraer estudiantes de otros puntos del país. “El resultado es dar oportunidad a los jóvenes para que puedan estudiar en su propia ciudad, en Melilla, y dar oportunidad a otros jóvenes de distintas partes de la geografía española a que puedan venir aquí a estudiar”, señaló.
Por ello, defendió que la combinación entre universidad pública y privada es una herramienta útil y complementaria, que puede ayudar a dar respuesta a un abanico más amplio de necesidades académicas. “Allá donde no pueda llegar la Universidad Pública, para eso estará la Universidad Privada, y viceversa”, añadió.
Una postura divergente
Preguntado por los periodistas sobre si comparte las duras críticas formuladas en el comunicado de los rectores —quienes han denunciado que se inadmitieron grados propuestos por universidades públicas por baja empleabilidad y luego se aprobaron en centros privados— Marín se desmarcó claramente del tono del manifiesto. “Yo estoy de acuerdo con lo que estoy comentando, que es la combinación de la Universidad Pública con una Universidad Privada, yo creo que es lo ideal”, reiteró.
A juicio del vicepresidente primero, lo importante es que el sistema universitario —en su conjunto— sea capaz de ofrecer el mayor número posible de plazas y titulaciones para adaptarse a la demanda creciente. También recordó que no todos los estudiantes tienen los mismos recursos y que el acceso a una universidad privada puede abrir plazas en la pública, contribuyendo así a descongestionar el sistema.
“No todo el mundo tiene posibilidad de estudiar en una universidad privada y de ahí la importancia de la universidad pública, pero aquellos que sí puedan estudiar en la privada dejarán plazas libres para que otros jóvenes puedan estudiar en esa universidad pública determinados grados universitarios que, si no existiese esa opción privada, quizá no podrían ni siquiera emprender”, afirmó.
"Cuantas más plazas, mejor"
Para Marín, el debate no debería centrarse en la confrontación entre modelos, sino en cómo maximizar la capacidad del sistema educativo para atender a más estudiantes y responder a sus aspiraciones formativas. “Cuantas más plazas para cursar estudios universitarios, mejor. Hablo del conjunto del país y también de nuestra ciudad, por supuesto”, subrayó.
El vicepresidente concluyó defendiendo que el acceso a la educación superior debe ser visto como una prioridad estratégica, más allá de disputas ideológicas o competencias entre administraciones. En su opinión, garantizar el acceso universitario para los jóvenes de Melilla —mediante cualquier vía legal y viable— es una obligación que el Gobierno de la ciudad no piensa eludir.
Mientras tanto, a través de la red social X -antes Twitter-, en presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, manifestó que “lo correcto y lo justo es que el Recurso se sustancie a favor de la propuesta íntegra o sea UGR Melilla C de D e IA y Granada”. “Otra cosa lo entenderíamos como un menosprecio a Melilla y al Campus de la UGR en nuestra ciudad”, añadió.









Marín defiende a las empresas de sus compis del PP Andaluz. Además luego son las mismas empresas universitarias que les otorgan títulos sin siquiera matricularse, recordemos el caso de Casado Ayuso o Cifuentes, hasta con matrículas cum laude 🤣🤣🤣 panda de inútiles sinvergüenzas.