En la ciudad, las colonias felinas se han convertido en un tema de conversación recurrente. Aunque muchos ciudadanos se muestran compasivos con estos animales y les proporcionan alimento en las calles, esta acción, aunque bien intencionada, trae consigo consecuencias indeseadas. No solo se alimenta a los gatos, sino que se atraen otras plagas y animales indeseados, como ratas, cucarachas y otros insectos. Una situación que complica la labor de las autoridades encargadas del control sanitario y la fumigación.
Ramos, directora Técnica de Higicontrol, destaca que “todas esas cosas al final no son solo los gatos lo que comen de ahí, son las ratas, son las cucarachas”. Las calles de la ciudad se han llenado de restos de comida, lo que genera un círculo vicioso: los gatos no son los únicos que se alimentan de esos restos, sino que se convierten en un imán para plagas que afectan la salud pública. Esta acumulación de animales y suciedad no solo afecta el entorno, sino que dificulta el trabajo de servicios esenciales como Higicontrol, encargados de fumigar y controlar las plagas.
Un caso cercano a la playa ilustra bien el problema. La directora Técnico explica que debido a la presencia de gatos, no han podido realizar labores de fumigación por miedo a envenenar a los animales. “Si nosotros realizamos el trabajo y de repente aparece un gato muerto, la responsabilidad es nuestra", señala. Esto crea un escenario complicado, donde la salud de los felinos y el control de plagas se ven comprometidos.
La recomendación clara de Ainoa es evitar dejar comida para los gatos en la vía pública. “Yo siempre recomiendo, por favor, no se deje comida. Esto atrae plagas y dificulta nuestro trabajo”, afirma. Si no hay alimento disponible, los gatos, al igual que otros animales, se alejarán de la zona, lo que permitirá que los equipos de fumigación trabajen sin riesgos.
Es importante que los ciudadanos comprendan la magnitud de las consecuencias de una acción aparentemente inofensiva. Alimentar a los gatos en la calle puede parecer un acto de bondad, pero al mismo tiempo puede estar contribuyendo al problema de las plagas en nuestra ciudad. Por ello, es fundamental tomar conciencia y actuar de manera responsable, no solo por el bienestar de los felinos, sino por la salud pública de todos.








