La Comisión Mixta Congreso-Senado ha debatido este martes una proposición presentada por el Grupo Popular y defendida por el senador Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu por la que se vuelve a instar al Gobierno a elaborar el Plan Integral de Seguridad para Ceuta y Melilla.
El dirigente popular ha criticado que el PSOE haya votado en contra de esta iniciativa cuando, recuerda, fue algo anunciado por el propio Gobierno de la Nación en el año 2021, durante el debate de la Estrategia de Seguridad Nacional. “Hoy, cuatro años más tarde, sus parlamentarios votan en contra de cumplir su compromiso”, sentencia.
Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu considera que lo ocurrido “es una nueva tomadura de pelo de este Gobierno a los ceutíes y melillenses”. “Se desconoce si esta confusión entre el relato y la realidad tiene algún límite, pero aparentemente no”, apunta.
Durante su intervención, el senador ha recordado que en el texto de la Estrategia Nacional de Seguridad, de noviembre de 2021, “se expresa literalmente que las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, por su localización geográfica en el continente africano y por la especificidad de su frontera española y europea, requieren de una especial atención por parte de la Administración General del Estado para garantizar la seguridad y bienestar de sus ciudadanos”.
Incide en que este plan busca “facilitar” la puesta en marcha de aquellas actuaciones que permitan garantizar la sostenibilidad de la vida en sendos territorios. “No se persigue reaccionar con gestos inamistosos a los gestos inamistosos de Marruecos. Lo único que sepretende es que el Gobierno de España actúe en beneficio del interés general de los españoles, circunstancia que los ciudadanos de Ceuta y Melilla no perciben que esté sucediendo”, matiza.
Gutiérrez Díaz de Otazu, que cree que las fronteras de Ceuta y Melilla por ser fronteras terrestres de España y de la Unión Europea (UE) están sometidas “a una situación de vulnerabilidad”, ha aludido a la etapa que se abrió en el año 2018 con la llegada de Pedro Sánchez al Ejecutivo de la Nación. Dice que esto ha sido “especialmente negativo” con gestos poco “amistosos” por parte del reino alauita, gestos que han propiciado y dificultado “el mantenimiento de las condiciones de sostenibilidad, económica, comercial y social de la actividad en ambos territorios”.
En el caso de Melilla, puntualiza que la reapertura de la Aduana Comercial, cerrada unilateralmente por decisión de Marruecos en 2018, se llevó a cabo de manera “testimonial” en febrero de este año. Le afea a la delegada del Gobierno que ayer mismo, 7 años después de esta fecha, dijera que este proceso está siendo lento y complejo. El dirigente popular no entiende la demora registrada en ese camino a la normalización de la Aduana Comercial y comenta que todo parece indicar “una falta de respeto por parte de Marruecos a España y por parte del Gobierno de España a los ciudadanos de Melilla”.








