El Observatorio Joven de Relaciones Laborales entre Cataluña y Melilla ha hecho un análisis del mercado laboral juvenil en nuestra ciudad, desgranando sus características y los problemas que enfrenta.
En un comunicado emitido por Arnau Boixaderas, legal counsel, presidente del Observatorio y socio de la Asociación Nacional de Laboralistas (Asnala); se recuerda que en los indicadores más recientes del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), correspondientes al pasado año 2024; queda reflejada una tasa de desempleo en población joven (menores de 30 años) superior al 55 % en nuestra ciudad, duplicando la media estatal.
Asimismo, a estos datos se suma una elevada proporción de contratos de carácter temporal y a tiempo parcial (61 %). Cuestiones estas que, según expone Boixaderas, comprometen seriamente las trayectorias de inserción sostenida en Melilla.
"La situación del mercado laboral juvenil en Melilla constituye un fenómeno estructural de alta complejidad, que combina debilidades persistentes en la empleabilidad, rigideces del sistema productivo y disfunciones en la articulación institucional".
Este contexto presenta características multidimensionales:
- Segmentación educativa y laboral, con una alta prevalencia de abandono escolar temprano y sobrecualificación en ocupaciones de baja intensidad técnica.
- Limitada base productiva local, con escasa presencia de sectores intensivos en conocimiento o valor añadido.
- Falta de sistemas integrados de transición escuela-trabajo, así como de políticas activas orientadas por resultados medibles.
Frente a ello, el Observatorio Joven de Relaciones Laborales entre Cataluña y Melilla se ha mostrado como un instrumento técnico e interterritorial que tiene como objetivo central la producción de inteligencia institucional en torno al empleo juvenil.
En este órgano recuerdan que, desde su fase de gestación en septiembre de 2024, se han desarrollado reuniones técnicas de alto nivel con la Delegación del Gobierno de España en Melilla, el SEPE, la Confederación de Empresarios de Melilla (CEME) y la Confederación General del Trabajo (CGT). Encuentros que tienen como fin el establecimiento de una base de datos empírica. Además, cuentan con el objetivo de identificar brechas estructurales y diseñar estrategias de conexión entre juventud y sistema productivo.
Afirman que una de las líneas prioritarias del Observatorio es la gestión de atracción de inversión productiva, a través de alianzas estratégicas con el tejido empresarial catalán. Aseveran que la estructura diversificada de dicho sector —particularmente en sectores logísticos, industriales y tecnológicos— puede facilitar la implantación de filiales o proyectos piloto en Melilla. En definitiva, se trata de un enfoque que combina una perspectiva territorial con una lógica de cooperación interregional, orientada a la generación de empleo directo y cualificado.
"La evidencia empírica señala que, en ausencia de mecanismos técnicos de planificación y evaluación, las políticas públicas sobre juventud tienden a fragmentarse, careciendo de continuidad, impacto o trazabilidad".
El Observatorio propone, por tanto, un cambio de paradigma: Pasar de la intervención puntual a la planificación estratégica sostenida, con indicadores verificables, coordinación interinstitucional y enfoque basado en datos.
"Melilla dispone de capital humano joven con potencial. El reto está en generar un ecosistema laboral que lo retenga, lo proyecte y lo integre como motor del desarrollo económico y social".







