Este lunes visita Melilla el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez viene a la ciudad autónoma a inaugurar el flamante Hospital Universitario, que ya se puso en marcha -parcialmente, eso sí- hace unos días y que se supone que viene a ser algo así como un súper hospital que aliviará los pesares de los ciudadanos melillenses en términos sanitarios. Algo que está por ver, en cualquier caso, cuando se complete el traslado desde el Hospital Comarcal y se vea si efectivamente el Ejecutivo central ha hecho sus deberes en materia de contratación de personal.
Es de suponer que se hará la foto y dirá que todo es de color de rosa gracias a la gestión de su gabinete, pero no estaría de más que el presidente del Gobierno diera alguna explicación sobre otros asuntos que preocupan a los ciudadanos melillenses como la situación de la frontera y las interminables colas que allí se originan (a la espera de la Operación Paso del Estrecho, cuando los tiempos de espera se disparan) o la apertura de una aduana que todavía está funcionando a medio gas desde el mes de enero.
En clave puramente económica, los empresarios tienen muchas otras peticiones para él. Entre ellas, la culminación del Plan Integral, la mejora del transporte marítimo y aéreo en la ciudad, la devolución del 50 por ciento de la bonificación a la Seguridad Social para las empresas, el fin del incumplimiento del régimen de viajeros por parte de Marruecos, la consolidación de una aduana con seguridad jurídica y libertad hacia ambos lados o la inclusión de Melilla en los planes de reindustrialización de la Unión Europea (UE).
Habrá que ver si Pedro Sánchez da respuesta a todo esto o se limita a inaugurar el hospital. En todo caso, la pregunta clave para el presidente del Gobierno es, en resumen, qué tipo de futuro tiene pensado el Ejecutivo central para Melilla y qué planes tiene para conseguir que la ciudad autónoma pueda subsistir frente al ahogamiento a que la somete Marruecos. ¿Dará certidumbres para Melilla? ¿Dará algo a lo que agarrarse o se limitará a expresar palabras bonitas?









Para muchos melillenses,es una autentica tomadura de pelo .Y en estos momentos viendo su gestion y lo acontecido en los ultimos dias no creo que haya una multitud enardecida para aplaudirlo .