Ballet Colores ha logrado el pasado fin de semana una victoria histórica al alzarse con el primer puesto en la categoría de Danza Española del campeonato nacional 'Dancing Stars VTS Vive tu sueño' celebrado en Ávila. Esta destacada competición reunió a agrupaciones de toda España y la compañía melillense logró brillar con luz propia gracias a su impecable ejecución y a la fuerza expresiva de sus coreografías.
Este reconocimiento no solo representa un premio al talento artístico, sino también a la constancia, el sacrificio y el trabajo colectivo que define al grupo dirigido por Merche Hurtado. La victoria, en palabras de sus integrantes, ha sido una recompensa merecida a años de formación, ensayos intensivos y pasión por la danza.
"Bailar me da la vida"
Patricia Aguilera, una de las bailarinas de Ballet Colores ha compartido con El Faro de Melilla su trayectoria personal en el mundo de la danza, desde sus inicios hasta el reciente éxito en Ávila.
"Yo empiezo el baile a los tres años", recuerda Aguilera. "Empiezo con Juanma González, el de 'Los Soniketes'. Estuve con él hasta los seis años. Luego entro en la escuela con Pilar Muñoz, que fue mi profesora hasta que se jubiló". Tras la jubilación de Pilar, fue Merche Hurtado quien tomó el relevo en la formación de Patricia. "Empiezo a dar clases con Merche, y más o menos por 2013, entré en el Ballet Colores".
Desde entonces, Aguilera no ha dejado de bailar ni de crecer como artista. "Hemos actuado en un montón de sitios y empezamos a ir a campeonatos, a concursos fuera. Para nosotras, lograr esta primera posición es todo un orgullo y una gratificación al esfuerzo y al tiempo que le dedicamos a esto".
Aguilera no esconde los desafíos del camino. "Los mayores retos para mí, son los bailes que no se me dan bien, o los estilos que no son mi fuerte. Por ejemplo, tanto el folclore como la jota no son lo mí, yo soy más de flamenco y danza española".
Además, reconoce que actuar como solista también supone un desafío. "Aunque estés sola y puedas disimular un fallo, es un reto personal. Pero lograr hacerlo bien, es como una recompensa al esfuerzo".
El método Ballet Colores
El éxito de Ballet Colores no se explica sin su fórmula de trabajo, basada en la constancia, la hermandad y la exigencia colectiva. "Ensayamos muchísimo", afirma Aguilera. "Vamos a todos los ensayos, machacamos la coreografía una y otra vez. Estar todas juntas nos ayuda a corregirnos, a aprender unas de otras. Es ensayo con ensayo".
Merche Hurtado, profesora y pilar del grupo, lo resume con claridad: "Nuestra filosofía es trabajo y más trabajo. Dedicación plena, hermandad entre nosotras. Y, por supuesto, el equipo es lo importante. Sin equipo no hay nada".
Sobre el estilo del grupo, Hurtado añade: "Nuestro estilo es la danza española, pero la fusionamos con todos los estilos de danza habidos y por haber. La danza española es muy rica: folclore, flamenco, clásico, lo implica todo. Nuestro estilo es personal, con nuestras marcas y nuestros colores".
Una vida dedicada al arte
El compromiso de Patricia Aguilera con la danza va más allá de los escenarios. Este mismo sábado, bailará en el concierto 'Toda una vida' de la cantante Estefanía Saavedra, en el Teatro Kursaal, donde volverá a demostrar su talento.
Para Aguilera, el baile no es solo una actividad o un 'hobby', es una forma de vida: "Mis metas en la danza son seguir bailando. No dejar nunca de bailar, al menos hasta que mis pies puedan seguir taconeando y mis manos puedan seguir moviéndose".
Aunque no sea su profesión principal, asegura que la danza es su motor: "No me da la vida económicamente, pero me da la vida emocionalmente"·
Orgullo melillense en el escenario nacional
El triunfo en Ávila refuerza la posición del Ballet Colores como uno de los referentes en danza española a nivel nacional. El grupo lleva el nombre de la ciudad con orgullo, pasión y excelencia artística.
"Orgullo, alegría y satisfacción", dice Patricia Aguilera, "aunque parezca el Rey diciendo eso. Pero es la verdad. Es el reflejo del esfuerzo de todas".
Sin duda, Ballet Colores ha demostrado que cuando el talento se une al trabajo constante, los sueños pueden hacerse realidad. Y ellas, las del Ballet Colores, están viviendo el suyo.








