Ya son 71 las personas que han iniciado su peregrinación a Santiago desde Melilla. Han utilizado la bautizada como Vía Rusadir, una ruta que cuenta con 972 kilómetros y que conecta la ciudad con la catedral de Santiago en Galicia.
El pasado 19 de marzo de 2025 marcó un momento histórico para Melilla y para el conjunto de rutas del Camino de Santiago. Ese día se inauguró oficialmente en la ciudad el hito kilométrico que señala el inicio de la nueva Vía Rusadir, en un acto presidido por el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, quien se desplazó hasta Melilla para participar en el evento.
El punto de partida de esta ruta singular se encuentra en un enclave emblemático: la Puerta y la Capilla de Santiago, ubicadas en Melilla la Vieja. Esta construcción, de estilo gótico y único en el continente africano, ha sido reconocida como el inicio del llamado Camino de Santiago Africano. A su lado se ha colocado el típico mojón con la vieira, símbolo universal de los peregrinos, que indica los 972,09 kilómetros que separan la ciudad autónoma de la meta compostelana.
Según datos de la Oficina del Peregrino, entre enero y abril de este año 2025, un total de 71 personas han comenzado su peregrinación desde Melilla, completando todo el recorrido hasta Santiago de Compostela. Se trata de una cifra significativa, teniendo en cuenta que la ruta es reciente y que requiere una notable preparación física y logística para ser realizada.
La Vía Rusadir se presenta como una alternativa novedosa y de gran valor simbólico. Supone la incorporación de África al conjunto de rutas jacobeas reconocidas oficialmente, lo que amplía la diversidad geográfica, cultural y espiritual del Camino. Hasta ahora, la mayoría de los peregrinos optaban por las rutas más tradicionales: el Camino Francés, el Portugués o el Inglés. Sin embargo, esta nueva opción ofrece un recorrido diferente que combina historia, espiritualidad y aventura.
El itinerario conecta Melilla con la península ibérica a través de un cruce marítimo y atraviesa buena parte del territorio español antes de llegar a Galicia. Esta circunstancia convierte a la Vía Rusadir en una de las rutas más largas y exigentes del Camino, con un total de 972,09 kilómetros. Su trazado ha sido estudiado para enlazar con otras rutas ya consolidadas, de modo que los caminantes puedan integrarse en la red jacobea de forma fluida.
El nombre de la ruta, “Rusadir”, hace referencia al nombre que recibió Melilla durante la época fenicia, lo que añade una dimensión histórica al trayecto. La propuesta no solo enriquece la oferta para los peregrinos, sino que también refuerza el posicionamiento de Melilla como destino cultural y turístico.
Desde el acto de inauguración en marzo, las autoridades locales han mostrado un fuerte compromiso con el impulso de esta ruta. Se han instalado señalizaciones, editado materiales informativos y mantenido contacto con asociaciones de peregrinos para facilitar la acogida y orientación de quienes deciden iniciar su camino en la ciudad autónoma.
Además del componente espiritual y religioso, esta iniciativa abre nuevas oportunidades para Melilla como punto de conexión entre continentes. Es la única ruta del Camino de Santiago que comienza fuera del continente europeo, lo que añade un carácter único y diferenciador. Desde el norte de África, los peregrinos se lanzan a una experiencia de fe, superación y descubrimiento que les llevará hasta uno de los destinos más importantes del cristianismo.
Con la Vía Rusadir, Melilla no solo se suma al Camino de Santiago, sino que también se proyecta como un punto de partida simbólico y espiritual de gran relevancia. La llegada de los primeros peregrinos en estos primeros meses del año confirma el potencial de la ruta y anticipa un creciente interés por esta alternativa africana al milenario Camino.







