Aunque el equipo azulino ya ha asegurado su permanencia en la categoría dentro del grupo quinto de la Segunda RFEF del fútbol español, su técnico Ángel Rodríguez, deja claro que no piensa permitir que el último partido de la temporada se convierta en un simple trámite. En declaraciones previas al choque, ha subrayado su deseo de cerrar la campaña con una victoria que refleje la seriedad y profesionalidad del grupo, destacando que cada encuentro es una oportunidad para honrar el escudo, a la ciudad y a la afición.
Los melillenses se enfrentarán este domingo, a partir de las 12:00 horas, a la escuadra canaria del Atlético Paso que ya se encuentra descendida.
Una semana sin presión, pero con exigencia
Tras confirmar la permanencia, el ambiente en el vestuario ha sido mucho más relajado, algo que reconoce el entrenador que “sí, realmente. Ha sido una semana más tranquila en la que nos hemos quitado el peso de encima de tener que jugarnos todo en el último partido. Ha sido distinta a las demás, con mucha exigencia, eso sí, pero distinta en cuanto a ese peso que estábamos arrastrando”.
La tranquilidad no ha restado intensidad en los entrenamientos. El técnico ha querido mantener la exigencia como muestra de respeto hacia el trabajo hecho durante la temporada. Aunque ambos equipos ya no tienen nada en juego a nivel clasificatorio, el entrenador azulino ha sido tajante respecto a la actitud que espera de sus jugadores, por lo que, aseguró que “cuando estás en cualquier equipo, cualquier partido tienes que tomarlo con toda la seriedad del mundo, porque aquí se representa una ciudad, un escudo, la ilusión de muchos aficionados. Lo primero, ser conscientes de ser profesionales y entender que cada partido lo compites con ánimo de ganar”.
Además, ha lanzado un mensaje a la afición que acudirá al estadio para despedir la temporada asegurando que “la gente que viene quiere disfrutar del último partido de la temporada, ver al equipo hacer un buen partido y conseguir la victoria. Nuestra predisposición será salir a ganar y jugar con la intensidad que hemos mostrado en las últimas semanas”.
Balance positivo de su etapa
El entrenador, que asumió el cargo en un momento complicado, también ha hecho balance de los siete partidos que ha dirigido al equipo: “Lo valoro positivamente. Cuando llegué y miré el calendario, vi que nos tocaba enfrentarnos a equipos en promoción de playoff y a otros que se jugaban salir del descenso, partidos muy complicados. De no haber conseguido victorias en casa, seguramente nos estaríamos jugando algo más ahora”.
El técnico admite que siempre hay margen de mejora, pero resalta el mérito del equipo en cada uno de los partidos disputados hasta la actualidad a lo que aseveró que “¿Se podía haber hecho mejor? Posiblemente, pero cambiar un comportamiento arrastrado durante toda la temporada en solo siete partidos es muy difícil. Si conseguimos ganar este último, el balance de puntos nos situaría en la zona alta respecto a los demás equipos”.
Un mensaje de compromiso y profesionalidad
La conclusión del técnico es clara: el compromiso no termina con la salvación. El objetivo del último partido es claro: darlo todo en el campo y regalar a la afición una victoria como broche final a una temporada complicada, pero finalmente exitosa.








