• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
sábado 4 de julio de 2026   - 04:49 CEST
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio » Opinión

Nuestro talón de Aquiles

Basta con darse un paseo por los alrededores de la frontera para morir del susto con los puestos de yogurt sin refrigerar o de pescaítos fritos sin licencia ni control

por Tania Costa
22/02/2019 07:58 CET
Nuestro talón de Aquiles

Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

La frontera de Melilla se ha convertido en una ciudad sin ley, donde los puestos de frutas son ya parte del panorama habitual. No de ahora, desde hace años.

Mientras los inspectores de Hacienda o Sanidad no dejan en paz a los comerciantes del centro o del barrio del Real, que pagan todos los meses sus impuestos, en los alrededores de la frontera de Beni Enzar lo mismo podemos encontrarnos un puesto de tabaco de contrabando, que uno de yogures sin refrigerar, que otro de pescaítos fritos sin licencia ni controles sanitarios.

Nadie se pasa por ahí. Ni por el Rastro, donde el pescado en el suelo invita a pensar que estamos en el Marruecos profundo.

La competencia desleal no es la culpable de todo, pero está detrás del descenso de las ventas en nuestros mercados de abasto. Hemos bajado los brazos y nos hemos dado por vencidos en la lucha contra la venta de pescado en cubos.

Pero éste no es el único problema que tenemos en las inmediaciones de la frontera. Las calles llenas de basura, principalmente cartones, invitan a pensar que nos hemos equivocado y que en lugar de pertenecer a la Unión Europea somos miembros de la Unión por el Magreb Árabe.

No sé cómo hacen los vecinos de la frontera para soportar la suciedad, el ruido y las broncas a diario. Ellos vive en el límite de Melilla y al límite de sus fuerzas.

Antes de llegar a esta ciudad nunca había visto tanto trabajador de la limpieza en las calles. Lo normal, en otros puntos de España, es ver a barrenderos por las mañanas, a primera hora. Aquí los ves mañana, tarde y noche dale que te pego. No dan abasto y la ciudad siempre está sucia.

Además de barrer y protestar por la suciedad, deberíamos organizar cursos de civismo, que no vienen mal a nadie. A la gente hay que enseñarla a disfrutar de lugares limpios y tranquilos. Es cuestión de Educación, pero justo ese es nuestro talón de Aquiles.

Tags: La Jabalina

RelacionadoEntradas

PSOE Melilla

Cinismo sin límites en el PSOE de Melilla

hace 2 días

EL PUCHERAZO DEL ‘ONE’

hace 3 semanas

La filatelia y el ánimo de ánimo de lucro

hace 3 semanas
Candidata PSOE Presidencia Ciudad

Más gestión y menos “mohvimiento”

hace 3 semanas
EFE

Yo no veo que se llegue a una paz con Irán pero veo un alto el fuego alternativo

hace 1 mes

Las medidas de seguridad que Ucrania requiere para firmar la paz con Rusia

hace 1 mes

Lo más visto

  • Manuel Llamas, Hijo Adoptivo de Melilla, imputado en el caso Leire

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • José Vera: Cómo el amor de un nieto hace que Melilla reconozca una trayectoria de compromiso y vocación

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Tres días para viajar al Renacimiento en Melilla

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Más de 300 personajes participan en la cabalgata del Mercado Renacentista de Carlos V

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La CAM aprueba los bonos ‘Activa Comercio Melilla’ con ayudas de hasta 100 euros

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023