El portavoz del Grupo Vox en la Asamblea de Melilla, José Miguel Tasende, ha visitado esta semana la calle O’Donnell para conocer de primera mano la situación que atraviesa el comercio tradicional en uno de los ejes urbanos más representativos del centro de la ciudad. Durante el recorrido, el dirigente recogió las inquietudes de comerciantes y trabajadores que desarrollan su actividad en esta vía.
Según explicó Tasende, pese al atractivo urbanístico de la zona, con arbolado consolidándose, jardineras y una pavimentación cuidada, los negocios del entorno afrontan un momento de incertidumbre marcado por los cambios en los hábitos de consumo y la transformación progresiva del entorno urbano.
“El aspecto de la calle es agradable y tiene potencial, pero los comerciantes nos trasladan que cada vez es más difícil mantener sus negocios abiertos”, señaló el portavoz de Vox durante la visita.
Entre las preocupaciones trasladadas por los comerciantes destaca el impacto del comercio digital en las ventas de los establecimientos físicos. Según indican, cada vez es más frecuente que los clientes acudan a las tiendas para ver los productos o comprobar tallas y características, pero finalmente realicen la compra a través de internet.
“Muchos establecimientos se están convirtiendo en simples escaparates de plataformas digitales que no soportan los mismos costes que el comercio local”, explicó Tasende.
Durante el recorrido también se abordó la transformación que experimenta la zona con la sustitución progresiva de viviendas tradicionales por oficinas o apartamentos de alquiler, un proceso que, según se indicó, reduce la población residente estable y afecta a la clientela habitual del comercio de proximidad.
“Cuando desaparecen los vecinos permanentes, desaparece también buena parte de la clientela natural del comercio de barrio”, subrayó el portavoz.
Otro de los aspectos señalados por los comerciantes es el limitado impacto económico que tiene la llegada de cruceros turísticos. Según explican, aunque desde las instituciones se anima a los negocios a abrir sus establecimientos cuando llegan estos visitantes, la mayoría se limita a pasear por la zona sin realizar compras significativas.
Ante esta situación, Vox considera necesario abrir un debate sobre el futuro del comercio en el centro de la ciudad para evitar que determinadas calles terminen concentrando exclusivamente establecimientos de hostelería o servicios.
Tasende aseguró que su formación continuará recorriendo distintos barrios y zonas comerciales de Melilla para recoger las demandas de vecinos y comerciantes y trasladarlas posteriormente a la Asamblea mediante iniciativas concretas.








Todos los melillenses sabemos que los viajeros de crucero a penas inciden en la economía de Melilla, por no decir nada.Pero ahí está la Consejería de Turismo,y su responsable el señor Marín que nos cuesta un pastizal a los melillenses.