Si alguien merecía el Premio Lourdes Carballa con motivo de la celebración del Día de la Mujer el 8 de marzo esa persona sin duda era Isabel Migallón. Historiadora y divulgadora, Migallón ha dedicado buena parte de su tiempo libre a investigar y rescatar la memoria femenina de Melilla, poniendo nombre y apellidos a esas melillenses que, en sus distintas ramas, han destacado y han ido haciendo de esta ciudad un lugar más agradable y acogedor para vivir.
El Faro de Melilla ha recurrido a ella en diversas ocasiones a través de los años y la sucesión de los 8M. Siempre que se le pedía colaboración, ella estaba ahí para brindarla. Si queríamos resaltar a una decena de mujeres de la historia para ilustrar publicaciones en el Día de la Mujer, esta gran amiga del periódico te enviaba no diez, sino cuántas fuera preciso. Y no solo te da un nombre: te da toda la lección de vida que esas valientes nos legaron a las que ahora recogen sus testigos.
Isabel Migallón es imprescindible para Melilla. Su enorme trabajo, su constancia en la investigación, su labor de dar a conocer sus hallazgos, hacen que los ciudadanos del siglo XXI podamos conocer un poco mejor cómo era esta población, a qué se dedicaban esas mujeres, cómo contribuían al bien común, sus gestas, su lucha... Por eso no solo hay que darle un premio a esta magnífica historiadora, sino un agradecimiento permanente por tanto como nos da.
Creadora de Melipedia, una preciosa página de Facebook para recordar a la Melilla de antaño, en estos últimos días no ha dejado de publicar allí perfiles de mujeres de nuestra historia. Se aprende, y mucho, con sus comentarios, las conclusiones de sus estudios, los anuncios de prensa que recupera, la sección de "fieles a su bandera" que recopila a todos esos españoles que se dejaron la vida en esta tierra luchando en el Ejército, sus "ecos de sociedad".
Migallón es la historia de Melilla hecha persona y quienes tenemos la suerte de conocerla y enorgullecernos con su amistad, no podemos más que aplaudir a rabiar que haya recibido ese premio porque reconoce un trabajo y una trayectoria que merece toda nuestra admiración. Felicidades, Isabel.








