Los exministros del Partido Popular Federico Trillo y Jaime Mayor Oreja han advertido, en declaraciones e intervenciones publicadas el 6 de agosto por Libertad Digital, de que Marruecos utiliza la crisis migratoria de Ceuta para forzar a España a negociar la soberanía de Ceuta y Melilla. Ambos dirigentes coinciden en señalar la debilidad del Gobierno de Pedro Sánchez como el factor que ha envalentonado a Rabat.
Trillo, que fue ministro de Defensa durante el incidente del islote Perejil en 2002, expuso su lectura en el programa El Cascabel, de Trece. A su juicio, la entrada masiva de inmigrantes registrada estos días constituye una exhibición de fuerza deliberadamente diseñada para que Sánchez, que ya negoció el Sáhara y Gibraltar, se siente también a negociar Ceuta y Melilla. El exministro sostiene que la forma de la agresión, al no tratarse de un ataque armado sino de una marcha pacífica, busca evitar que se active cualquier mecanismo de legítima defensa colectiva en el marco de la Alianza Atlántica.
El expopular atribuye la operación a un servicio de inteligencia marroquí y apunta directamente al ministro del Interior de Marruecos como responsable, a quien describe con las funciones de vicerrey del país. Trillo advierte de que Rabat percibe una triple debilidad de la que puede aprovecharse: la de la Unión Europea, inmersa en una crisis institucional; la de la OTAN, por las tensiones entre Donald Trump y sus aliados; y, sobre todo, la de España, por su condición de país fronterizo. El exministro reclama además la apertura de una comisión de investigación en el Parlamento y que se exija responsabilidad internacional a Marruecos ante la ONU, la Unión Europea y la Alianza Atlántica.
Por su parte, Jaime Mayor Oreja, también exministro del Interior, y la Fundación NEOS, que preside junto a María San Gil y Javier Martínez Fresneda, difundieron un comunicado en el que responsabilizan a la herencia política de José Luis Rodríguez Zapatero y de Sánchez de la situación en Ceuta y Melilla, que vinculan con los procesos abiertos en el País Vasco, Navarra y Cataluña. Según NEOS, mientras España esté gobernada por lo que denominan un proceso de segunda transición, Marruecos seguirá intentando incorporar ambas ciudades a su territorio.
La fundación, que ya alertó de este escenario en su documento España en el abismo, publicado en 2025, reclama una alternativa política común frente al Gobierno del Frente Popular y descarta que el problema de fondo sea la fiabilidad de Marruecos como socio. Ambas intervenciones se producen en un contexto de fuerte tensión diplomática entre España y Marruecos, con más de 50.000 personas llegadas de forma irregular a Ceuta y Melilla en los últimos días, según cifras recogidas por el propio comunicado de NEOS.








