El Acuartelamiento Millán-Astray ha vivido en el mediodía de este domingo 20 de septiembre una buena muestra de la perfecta simbiosis que existe entre La Legión Española y la ciudad de Melilla. Una relación de admiración y unión que ha cumplido hoy 106 años y que ha dejado claro que esta fuerza militar está preparada para cualquier misión.
Una parada militar presidida por el Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), general de ejército Amador Enseñat y Berea. En el acto han formado las unidades del Tercio Gran Capitán I de La Legión, bajo el mando de su coronel jefe, Ignacio García del Castillo. La formación ha estado integrada por distintas unidades de la I Bandera.
Cientos de melillenses han subido al Acuartelamiento para participar en los actos de homenaje al Tercio y a la Legión con motivo de su CVI Aniversario Fundacional. Una lluvia fina ha acompañado buena parte de la jornada, aunque no ha restado solemnidad ni emoción a una celebración marcada por el reconocimiento a esta fuerza militar de Ejército Español.
El acto comenzó con rigurosa puntualidad. A las 12:00 horas, al toque de llamada a Banda, escuadra y Banderines; han formado las unidades al completo de efectivos y con sus mejores galas como inicio a la celebración de la parada militar y acto principal del CVI Aniversario Fundacional de La Legión.
La explanada del patio de armas ha acogido a la formación, a la que siguió la entrada de la Enseña Nacional con los acordes del Himno de España. Seguidamente se produjo la llegada de las autoridades militares y civiles.
La parada militar se ha iniciado con la revista del general Enseñat. A continuación, se ha dado lectura al Real Decreto fundacional del Tercio de Extranjeros y ha tenido lugar la renovación del compromiso con España y despedida ante la Bandera del coronel Juan Cámara Artigas, el subteniente Juan Manuel Mimoso Manzano y el cabo Daniel Belmonte Urbaneja.
Caballeros Legionarios de Honor
A continuación, se ha procedido al nombramiento de Caballeros Legionarios de Honor. Una distinción que reconoce a aquellas personas que, por su trayectoria y vinculación con La Legión, se han distinguido por su apoyo a la Institución y a sus componentes, así como por su identificación con los valores recogidos en el Credo Legionario.
Este año han sido distinguidos: Pedro Antonio López Cillero, María Trinidad Calvo Gómez y el teniente Carlos Luis Pantión Gordo.
Por otro lado, también se han entregado los tradicionales 'Premios Legión Española'. El premio teniente coronel Millán-Astray ha recaído en el cabo Daniel Belmonte Urbaneja, el premio teniente coronel Valenzuela ha ido al caballero legionario Jesús Galiano Medina, el premio Fundador I Bandera ha sido para el cabo Eduardo Estebán Costales y el premio Cabo Suceso Terrero para el caballero legionario Andrés Felipe Velázquez Morales.
Por su parte, las cofradías y hermandades que guardan especial apego con la Legión también han otorgado sus distinciones.
En este caso, la Cofradía del Cristo de la Buena Muerte (Mena) al caballero legionario Amara Alberto Keita Marcos, la Cofradía de la Vera Cruz de Alhaurín de la Torre al cabo caballero legionario Miguel Fontiveros Palomino. La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Alhaurín el Grande al caballero legionario Victor Vázquez González, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación de Melilla al cabo caballero legionario Mimon Mohamed Ahmed, la Hermandad Franciscana de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Melilla al cabo caballero legionario Alejandro Vicente-Ruiz Jiménez y la Cofradía del Señor de la Caridad de Córdoba al caballero legionario Rodolfo Méndez Rivera.
Disponibilidad para vencer la tensión de la crisis actual
Seguidamente, el coronel jefe del Tercio, Ignacio García del Castillo ha pronunciado su alocución destacando como La Legión cumple 106 años con voluntad de “vencer la tensión de la crisis actual” y “muy consciente de que la clave del éxito está en la disponibilidad para actuar de forma resolutiva y con inmediatez” en cuanto reciban “la orden”.
La crisis de Ceuta ha estado presente en este acto. De hecho, el coronel ha enviado “un saludo fraternal” a los militares de la Comandancia General de Ceuta, y muy especialmente a los legionarios del Tercio Duque de Alba 2º de la Legión en el aniversario de esta unidad, a quienes les ha transmitido “respecto, afecto y admiración” desde Melilla.
Ha asegurado que el primer Tercio, en Melilla, “está en su puesto, en silencio” ante estos “tiempos de incertidumbre que demandan legionarios preparados, disciplinados y capaces de servir allí donde España lo requiera”, que es su “obligación, origen y razón de ser”. Siempre, ha añadido, con vocación de servicio
El coronel ha asegurado que los legionarios están “más que preparados" para cumplir cualquier misión, muriendo “cuando sea necesario”. Además, ha hecho referencia a aquellos que "se permiten el lujo" de cuestionar el desempeño de las Fuerzas Armadas, subrayando como el Tercio se mantiene firme, cohesionado y con la moral alta.
“A nosotros no nos corresponde hacer análisis políticos, nos corresponde estar preparados. No os conformeis nunca, España os necesita fuertes y preparados para cualquier misión cuando sea preciso. Tenemos familias, pero somos de la muerte y moriremos en la misión cuando sea necesario. Morir no tiene mérito, lo importante es morir bien. Quienes servimos en las plazas de soberanía del norte de África, comprendemos perfectamente la importancia de nuestra misión. Ambas ciudades representan a España, constituyendo historia viva de españolidad, de sacrificio y de servicio. La Legión es la línea que nunca se quiebra y estamos aquí vigilantes y preparados para cumplir cualquier misión. Ese ha sido el fundamento de la Legión durante 106 años y seguirá siéndolo mientras existamos los legionarios”.
La alocución ha concluido con los tradicionales vivas a España, al Rey y a la Legión, que han sido secundados tanto por los legionarios como por los asistentes.
A continuación, se ha desarrollado el homenaje a los caídos, uno de los momentos centrales de la ceremonia, en recuerdo de quienes dieron su vida por España. El protector de La Legión, el Cristo de la Buena Muerte, ha recorrido el patio de armas mientras legionarios y público entonaban al unísono el 'Novio de la muerte'.
La talla fue entronizada frente al monumento a los caídos, donde se depositó una corona de laurel en su recuerdo tras el recitado de la Oración Legionaria.
La talla ha sido entronizada frente al monumento a los caídos, donde posteriormente se ha depositado una corona de laurel tras el recitado de la Oración Legionaria. En su memoria se ha realizado una salva de honores, seguida del recitado de dos Espíritus Legionarios y la interpretación de 'La canción del legionario'.
La ceremonia ha finalizado con la dislocación de las unidades para dar paso al desfile militar, que ha puesto el broche final a los actos conmemorativos del CVI Aniversario Fundacional de la Legión.
JEME
En su intervención, el general de ejército JEME ha felicitado a todos los integrantes de La Legión y a quienes renovaron su juramento a la Bandera o recibieron algún reconocimiento durante el acto. Asimismo, ha agradecido la labor que desarrollan los legionarios y ha destacado que, 106 años después del alistamiento del primer legionario, La Legión mantiene intacto el espíritu que ha caracterizado a la unidad a lo largo de su historia, basado en la disciplina, el compañerismo, la voluntad de vencer y la permanente disposición al sacrificio y al servicio.
También ha subrayado la importancia de preservar este legado y proyectarlo hacia el futuro, en un Ejército que requiere unidades cohesionadas, tecnológicamente avanzadas y preparadas para combatir en los escenarios más exigentes. Finalmente, ha tenido palabras de reconocimiento para las familias legionarias por el apoyo que prestan a quienes sirven en sus filas y ha exhortado a los legionarios a continuar desempeñando su labor con la entrega, exigencia y espíritu que caracterizan a La Legión.
Legión Española
La Legión española, también conocida simplemente como La Legión, es una fuerza militar de élite creada en 1920, con el nombre de Tercio de Extranjeros, designando a José Millán Astray como primer teniente coronel con el fin de organizar dicho Tercio en Ceuta, encuadrada dentro de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra Español. Actualmente consta de los tercios Gran Capitán 1.º de la Legión, y Duque de Alba 2.º de la Legión, y de la Brigada Rey Alfonso XIII II de la Legión, una BOP compuesta a su vez por los tercios Don Juan de Austria 3.º de la Legión y Alejandro Farnesio 4.º de la Legión, más otras unidades de maniobra y de apoyo logístico. La brigada forma parte de la División Castillejos, Fuerzas Ligeras hasta 2015, mientras que los Tercios Duque de Alba y «Gran Capitán» pertenecen a las comandancias generales de Ceuta y de Melilla, respectivamente.
La Legión o Tercio de Extranjeros, como se denominó en su origen, fue resultado del esfuerzo del entonces comandante de Infantería José Millán-Astray. El resultado desfavorable a las armas españolas en las guerras coloniales del norte de África creaba además disturbios en el país. Millán-Astray llegó a la conclusión de que España necesitaba un cuerpo de soldados profesionales, no de reemplazo, con una moral y espíritu de cuerpo que fueran equiparables a los de la Legión extranjera francesa. La Legión es la culminación de ese proyecto personal.
Tras su intervención en Marruecos y en la represión de la Revolución de 1934, la Legión participó junto al bando sublevado (con el general Franco) en la guerra civil española. Posteriormente intervino en la Guerra de Ifni de 1957-1958 y en la crisis por la descolonización del Sahara español (1972-1975).
Tras una importante reestructuración en la década de 1990, ha cubierto desde entonces varias misiones internacionales de mantenimiento de la paz en distintas zonas del mundo como Bosnia-Herzegovina, Albania, Kosovo, Macedonia, Irak, Afganistán, Congo y el Líbano.
Un estrecho vínculo con Melilla
Aunque el Tercio de Extranjeros se crea por Real Decreto el 28 de enero de 1920, La Legión siempre ha tomado como referencia para celebrar su aniversario, por deseo de su fundador, la fecha del alistamiento del primer legionario, dando muestra de este modo de la importancia del legionario como elemento clave y diferenciador de la unidad. Con ello, se pretende destacar el hecho moral del compromiso que supone el alistamiento sobre el acto formal y administrativo de la creación de una unidad militar.
Este primer legionario fue Carlos Espresati de la Vega, claro ejemplo de aquellos legionarios fundacionales, nacido en la gaditana localidad de San Roque en 1888. Por su participación en operaciones fue recompensado con la Cruz de Plata del Mérito Militar con Distintivo Rojo. Se presentó en el Banderín de Enganche de Ceuta el 20 de septiembre de 1920, pasando reconocimiento médico al día siguiente, quedando encuadrado en la 1ª Compañía de la I Bandera, ascendiendo a Sargento por méritos de guerra el 9 de mayo de 1922. Pasó destinado en agosto del mencionado año a la VI Bandera, participando con esta en el desembarco de Alhucemas y operaciones posteriores, cayendo en la toma de Monte Malmusi el 23 de septiembre de 1925.
A pesar de su inicial nombre de Tercio de Extranjeros, derivado de la confianza en que se alistarían muchos excombatientes europeos desmovilizados tras el fin de la I Guerra Mundial, en La Legión hubo desde el principio siempre más españoles que extranjeros, aunque hubo un número significativo de hispanoamericanos. A todos ellos, a esa clase de hombres que necesitaban cambiar de vida, de rumbo, se les marca firmemente otra dirección, y otros nuevos ideales.
Con una rapidez sorprendente, el 7 de octubre de 1920 ya pudo formarse la I Bandera. En un proceso equivalente al de la recluta de la tropa, el Teniente Coronel Millán Astray logra reunir a su alrededor un grupo de oficiales, todos ellos atraídos por el desafío que planteaba un nuevo estilo de combatir y el deseo de victoria sin importar los sacrificios.
En 1920 se abrieron los banderines de enganche, admitiéndose hombres de entre 18 y 40 años. Sueldo: 4 pesetas y 10 céntimos diarios, y 350 pesetas de prima de alistamiento. Realmente, La Legión nació en el mes de septiembre de 1920, cuando se estableció en Ceuta el Cuartel General del Tercio de Extranjeros, aprovechando el viejo edificio del antiguo Cuartel del Rey.
La decisiva intervención de la I y II Banderas en el socorro a Melilla, después de los sucesos de Annual y Monte Arruit en 1921, vinculan de manera estrecha a La Legión con la ciudad autónoma de Melilla. Desde entonces, las unidades de La Legión han permanecido en la zona de Melilla hasta la actualidad.
Los Tercios, tal y como los conocemos hoy, tienen su origen en el año 1925, cuando las Banderas de La Legión existentes entonces, son agrupadas en 2 legiones, la 1ª Legión en la zona oriental y la 2ª Legión en la zona occidental de África.
Tras participar en las campañas de África, donde quedó demostrada la eficacia de la unidad, gracias al exacto cumplimiento de los preceptos del Credo Legionario, La Legión recibe, el 5 de octubre de 1927, de manos de SM la Reina Victoria Eugenia, la primera Bandera de combate.
En el año 1943, los cuatro Tercios existentes entonces, toman el nombre de grandes militares del siglo de oro español, adquiriendo así este Tercio el de “Gran Capitán” 1º de La Legión.
Es en el año 1959 cuando el Tercio se traslada desde Tauima hasta Melilla, ocupando el acuartelamiento actual “Millán Astray” en el año 1961, donde ha permanecido hasta la actualidad.
En el año 1985, el plan de modernización del Ejército de Tierra dispone la disolución de la III Bandera, conocida con el sobrenombre de los 'Tigres de Buharrat'.
En noviembre de 1992 La Legión participa, con la AGT Málaga, formada por mandos y legionarios de los cuatro Tercios de La Legión, en la Fuerza de Protección de Naciones Unidas 'UNPROFOR”' en Bosnia y Herzegovina. Desde entonces, La Legión ha participado en multitud de operaciones internacionales, siendo habitualmente la primera unidad del ejército español en ser desplegada en un nuevo teatro de operaciones.
El 1 de junio de 1995, el mando de La Legión, heredero de la antigua subinspección de La Legión, se traslada de Málaga a Almería donde se constituye la Brigada de La Legión 'Rey Alfonso XIII', donde quedan integrados el 3º y 4º Tercio. El 1º y 2º Tercio permanecen dependiendo orgánicamente de las Comandancias Generales de Melilla y Ceuta, respectivamente.
Por adaptaciones orgánicas, en el año 2009, se desactiva la II Bandera 'Carlos I', quedando el Tercio 'Gran Capitán' 1º de La Legión organizado en una Plana Mayor de Mando, una Compañía de Defensa Contracarro y la I Bandera de La Legión, organización que mantiene en la actualidad. Además de las operaciones en el exterior que le son asignadas, el 1º Tercio tiene como misión principal la presencia permanente en la plaza de Melilla y la vigilancia de las islas y peñones de soberanía nacional, junto con el resto de unidades militares de la Comandancia General de Melilla.
El 1 de septiembre de 2020, inició su andadura el nuevo Mando de Canarias del Ejército de Tierra, integrando entonces, junto a la Brigada Canarias XVI, las Comandancias Generales de Baleares, Ceuta y Melilla y el Regimiento de Guerra Electrónica nº 32, consolidando la estructura operativa de mandos permanentes de las Fuerzas Armadas.
Durante su centenaria historia, La Legión ha participado en numerosos hechos de armas en distintos escenarios, demostrando en todos ellos su disposición para ser empleada en 1ª línea de combate, siendo una de las unidades más condecoradas del ejército español.
Más de 10.000 muertos y 40.000 heridos ha sido la generosa contribución de La Legión a España, con la que ha conseguido el respeto y la admiración del pueblo español.








