Apenas queda una semana para que entre en vigor la nueva normativa que obligará a los residentes en Melilla a tener que presentar el certificado que les acredita como tal si quieren acogerse a los precios de los billetes que cuentan con el 50% de bonificación del Estado. Es una medida que se lleva anunciando desde hace tiempo, precisamente para que a nadie le coja por sorpresa, y que se adoptó después de que las compañías de transporte detectaran algunas irregularidades cometidas por pasajeros.
Éstos, al parecer, sin ser residentes, alegaban esta condición para tener opción a esa bonificación del 50%.
Al margen de que ahora tengamos que pagar justos por pecadores, lo que está claro es que las compañías no van a pasar ni una, y ya anuncian que si no se presenta este certificado bien en el momento de hacer la facturación de la maleta, bien a la hora de sacar la tarjeta de embarque, no permitirán viajar al pasajero.
En estos casos, si el viajante desea llegar a su destino, deberá pasar por caja y abonar el billete sin esa bonificación.
Todo apunta, y más conociendo el carácter del español, tendente a dejarlo todo para última hora, que el próximo día 1, el puerto y el aeropuerto van a ser ‘zonas de guerra’.
En nuestras manos está evitarlo. Basta con acudir a una de las oficinas de atención al ciudadano y demandar ese certificado que, además, es gratis. También se puede solicitar por internet o por correo.







