La Operación Feriante que llevan a cabo agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en Melilla al término de los festejos patronales ha puesto de manifiesto un evidente repunte en el número de inmigrantes ilegales que hay actualmente en la ciudad. Desde la madrugada del lunes hasta este martes han sido localizados e incluso detenidos decenas de estas personas, en gran parte menores (o presuntos menores) procedentes de Marruecos.
Todo esto demuestra el evidente efecto llamada que han tenido dos circunstancias fundamentales de estos últimos meses. Por un lado, la regularización extraordinaria y masiva abierta por el Gobierno de Sánchez, abierta en abril y en vigor hasta el 30 de junio pasado; por el otro, la sentencia del Tribunal Supremo que impide las devoluciones de todos los que alcancen la costa nadando y que el Gobierno de Sánchez ha utilizado hasta la saciedad desde la invasión de Ceuta el 30 y 31 de julio para justificar lo sucedido y exculpar a Marruecos de cualquier responsabilidad al respecto.
En cualquier caso, lo qué está claro es que las cifras de inmigrantes irregulares han ido in crecendo y a las que se han sumado, además, los subsaharianos trasladados a Melilla tras haber sido localizados en las Chafarinas en los últimos días. Y en el caso de los menores ha sido incluso más significativo este aumento puesto que vuelven a pasar de los 300, según las cifras que se manejan en los servicios de acogida por parte de la Ciudad Autónoma.
Por eso no es extraño que, como cada año, estos inmigrantes y, en su mayoría, los menores, quisieran aprovechar el desmontaje de las atracciones de la Feria, ya finalizada, para tratar de esconderse entre los camiones que las transportan para poder embarcar rumbo a la península que, en realidad, es su verdadero objetivo. Ahí está, no obstante, la labor de los cuerpos y fuerzas de seguridad, que han localizado ya a decenas de ellos en una operación que no se dará por cerrada hasta este martes, cuando la Delegación del Gobierno hará oficial el número de cuantos hayan sido interceptados.
Mientras esto sucede en Melilla, en Madrid el presidente Vivas se ha mostrado convencido de que Marruecos estuvo detrás de la invasión de la ciudad a la que representa y de la que habló en el Nueva Economía Fórum, un encuentro en el que estuvo acompañado de la flor y nata del Partido Popular, encabezado por Alberto Núñez Feijóo. El líder del PP dijo algo que realmente comparten todos los españoles de bien, empezando por los propios ceutíes: “Tenía un hueco en la historia de Ceuta, pero ahora también tiene un hueco en el corazón de millones de españoles”, comentó para elogiar a Vivas "por su energía y sosiego, y su liderazgo político y moral".








